La familia había escapado de Afganistán y se estaba asentando en un país de Asia Central. El violento crimen contra la niña ocurrió debido a que su padre y su madre decidieron aceptar a Jesús y convertirse en cristianos.
“Otros refugiados no aceptan ni respetan a los cristianos afganos, a pesar de ser también discriminados por su sociedad”, explicó Open Doors.
Los integrantes de la iglesia local recibieron con cariño a la familia en duelo y ayudaron a los padres a enterrar a su hija.
“Buscaron una tumba y luego celebraron juntos una ceremonia de entierro. Como los padres creen en Jesús, la niña recibió cristiana sepultura”, informó un grupo misionero.
La familia tiene problemas para reportar el crimen a la policía porque, al ser refugiados afganos, no tienen derechos y son considerados ilegales en el país.
“A pesar de haber perdido a su pequeña en condiciones tan dramáticas, el padre de la niña ahora ayuda a distribuir alimentos a través de la iglesia que los ayudó”, destacó la organización.
El padre ha pedido oración por fortaleza para toda su familia debido a lo dolorosa que le resulta la situación y tragedia que ha marcado sus vidas.
“También pidió recaudar ayudas para todos los hermanos de fe que se preparan para enfrentar un duro invierno, para que tengan un lugar donde vivir y un refugio cálido y seguro a pesar de ser discriminados por su entorno por su fe”, reportó Open Doors sobre el caso.
Según un estudio de Open Doors, las niñas cristianas son tres veces más vulnerables a la persecución religiosa en los 50 países donde los creyentes son más perseguidos.
Las niñas que siguen a Jesús pueden enfrentar secuestros, violaciones, matrimonios forzados y discriminación debido a su pureza sexual y su capacidad para casarse sin importar la edad.
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