
El inglés Lewis Hamilton (Mercedes), ganó este domingo en circuito callejero de Yeda, el muy alocado Gran Premio de Arabia Saudita, el vigésimo primero y penúltimo del Mundial de Fórmula Uno, que se decidirá el próximo fin de semana en Abu Dabi entre él y el holandés Max Verstappen (Red Bull), que terminó segundo tras ser sancionado, luego de no ceder con tiempo la posición por adelantar fuera de la pista.
Además la maniobra sigue bajo investigación debido que ambos pilotos se chocaron. Luego que Verstappen para ceder la posición lo hiciera en una zona rápida, lo que Hamilton no entendió y terminó chocándolo por detrás.
Hamilton elevó a 103, con vuelta rápida incluida, su propio récord histórico de victorias en la F1, al firmar la octava de la temporada, por delante de Verstappen y del otro Mercedes, el de Valtteri Bottas. El finlandés rebasó en el último suspiro al francés Esteban Ocon (Alpine) -que fue cuarto- y acabó tercero la muy caótica y polémica carrera de Yeda; con varios accidentes, dos interrupciones con bandera roja, incidentes entre los dos contendientes al título; y que el español Carlos Sainz (Ferrari) concluyó en octava posición.
Su compatriota Fernando Alonso (Alpine), no puntuó. El doble campeón mundial asturiano, perjudicado por las interrupciones, acabó decimotercero en el caos de Yeda; donde el mexicano Sergio Pérez, compañero de ‘Mad Max’, abandonó después de que le tocase en la primera de las dos resalidas el monegasco Charles Leclerc, compañero del talentoso piloto madrileño y que acabó un puesto por delante de él. En una carrera en la que Mercedes dio un paso de gigante para ganar su octavo Mundial de constructores y tras la cuál los dos aspirantes al título fueron llamados a declarar ante los comisarios.
Verstappen, que volaba hacia ella, había ‘tirado’ el sábado, en la última zona de la pista, una ‘pole’ que ocupó este domingo Hamilton, que también elevó en Arabia Saudita a 103 su propia plusmarca histórica de primeros puestos en parrilla en F1 y que había llegado a Yeda a ocho puntos del ídolo de los Países Bajos. Bottas, compañero del astro británico, rellenaba la primera fila; con el neerlandés tercero, en la segunda hilera, al lado de Leclerc.
Los diez primeros en parrilla (entre ellos ‘Checo’, que arrancó quinto) salvo el inglés Lando Norris (McLaren) -que lo hizo desde el séptimo puesto, con blandos-, tomaron la salida con el compuesto medio; en la debutante pista de Yeda, de 6.175 metros y 27 curvas; la segunda más larga del calendario, después de la de Spa-Francorchamps, sede del Gran Premio de Bélgica (7.004 metros). Sin duda el circuito urbano más rápido del mundo; donde, antes de la carrera, se guardó un minuto de silencio en honor a la memoria de Sir Frank Williams, fundador de una de las escuderías más laureadas de la F1 -con 16 títulos mundiales: siete de pilotos y nueve de escuderías-, fallecido el pasado 28 de diciembre a los 79 años.
Una pista peligrosa, por rápida y estrecha -casi sin escapatorias- en la que se esperaban todo tipo de incidentes, como así acabó sucediendo, con dos interrupciones con bandera roja, entradas a pista del ‘safety car’ y decretos de coche de seguridad virtual. En la que Alonso, que salió con medios; y Sainz, que lo hizo con duros, arrancaron decimotercero y decimoquinto, respectivamente.
La salida, curiosamente, fue limpia, con Bottas defendiendo la primera plaza de Hamilton; y los cinco primeros manteniendo sus puestos. Alonso ganó tres y ya era décimo en la segunda vuelta; Carlos ascendió dos y era decimotercero en ese giro; antes de rebasar al japonés Yuki Tsunoda (Alpha Tauri) para rodar duodécimo en el quinto. GIovinazzi recuperaba posición con Alonso; y en la séptima vuelta el genial piloto asturiano era undécimo, un puesto por delante del madrileño, que superó a su compatriota en la octava.
A partir de ahí, la carrera enloqueció por completo. El ‘safety’ entró en la décima, poco después de que Carlos pasará a Giovinazzi, tras el accidente, en la curva 22, del alemán Mick Schumacher (Haas), el hijo del ‘Kaiser’, cuyas siete coronas igualó el año pasado Hamilton; que aprovechó para entrar a garajes, al igual que Bottas, y poner duro; lo mismo que hicieron ‘Checo’ y Alonso.
Clasificación del Mundial a falta de una carreras:

EFE.

