Como una instancia que está a punto de desaparecer califican voceros de la oposición la figura del supuesto gobierno interino; en el cual el exdiputado Juan Guaidó se autoproclamó presidente el 23 de enero de 2019.
Esa percepción en torno al desvanecimiento del dirigente de la extrema derecha en Venezuela, se acrecentó en los últimos días con la evidente situación de quiebra en la que cayó la firma venezolana Monómeros, con sede en Colombia, luego de que la oposición despojara al país de esa empresa estratégica, en complicidad con el gobierno colombiano.
En ese sentido, medios y usuarios que adversan el proceso revolucionario venezolano, se hicieron eco de declaraciones atribuidas al politólogo Fernando Spiritto. A juicio de este vocero, «el gobierno interino está en proceso de extinción; tiene cero capital político y ha sido totalmente sobrepasado por otras instituciones de la sociedad civil como las ONG y los liderazgos regionales».
En los últimos días también circularon con fuerza las acusaciones de políticos como Humberto Calderón Berti; a quien Guaidó nombró como su «embajador» ante la administración de Iván Duque en Colombia.
Además, hubo críticas por parte de Julio Borges, uno de los principales socios del exdiputado y quien se hace llamar «canciller» del interinato.
A esto se sumó el comunicado que emitió hace pocas horas la ONG opositora, Transparencia Venezuela.
En el documento criticó la «opacidad, la discrecionalidad y la ausencia de controles efectivos» que demuestra el autodenominado gobierno interino; en el caso de la empresa Monómeros.
CV

