Las recientes enmiendas al código penal en un estado de Malasia han hecho que toda actividad relacionada al cristianismo sea considerada como un crimen, recibiendo los peores castigos a quien viole la ley
Dentro del estado de Kelantan, las enmiendas hechas a su código penal han criminalizado las conversiones del islam al cristianismo, de igual las actividades misioneras o cultos cristianos, eso dentro de todas las actividades que al parecer son contrarias a las nuevas leyes.
La información obtenida del diario The Star dice que cualquiera que viole las reglas será multado, enviado a prisión o golpeado en público; éste ya entró en vigor el pasado 1 de Noviembre haciendo que desde ya 24 actividades religiosas sean ilegales.
Entre las actividades prohibidas están:
Evangelización
Distorsión de enseñanzas islámicas
Ignorar el mes de Ramadán
Destruir lugares de culto
Hacerse cirugías plásticas o tatuajes
Necrofilia
Brujería y acusaciones falsas
Cada una de ellas si es violada describe una pena de tres años de prisión, una multa de $1.000 o seis golpes, los cuales se presumen que serían en público.
Según declaraciones del primer ministro de Kelantan, Ahmad Yakob, estas prohibiciones ayudan que las leyes islámicas se fortalezcan dentro de ese y varios estados del país de mayoría, aunado a eso, estas enmiendas estarían educando a los “infractores” para que vuelvan al camino del islam.
La población cristiana dentro de Malasia representa un 10% ante el 60% de la mayoría musulmana; siendo éstos las víctimas de los extremistas religiosos.
La organización cristiana Open Doors explica que los creyentes protestantes son el blanco más frecuente de la persecución ya que siempre son los grupos más activos en cuanto a actividades de evangelización.
Actualmente Malasia está de nº 46 en la Lista Mundial de Vigilancia sobre Persecución Cristiana de Open Doors; allí es ilegal predicar el evangelio a las personas de creencia musulmana.
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