Los espacios de la plazoleta de la Basílica de la Virgen del Rosario de Chiquinquirá se vieron completamente colmados por más de 30 mil personas, quienes se congregaron con fe y devoción para presenciar la solemne y tradicional Bajada de la «Campeona de la Salud», La Chinita .
La eucaristía estuvo presidida por monseñor José Luis Azuaje Ayala y contó con la asistencia de autoridades municipales y regionales, tales como el gobernador Luis Caldera y el alcalde Gian Carlo Di Martino, los Servidores de María, las Hijas de María y diversos grupos de apostolado procedentes de las distintas parroquias de Maracaibo.
Durante su homilía, el máximo representante de la iglesia local profundizó en el mensaje Bíblico, rescatando las palabras del profeta Zacarías para ofrecer un mensaje de esperanza a la feligresía.
«Y la comunidad se siente pequeña, frágil y amenazada. Es en ese preciso instante de vulnerabilidad y problemática social cuando Dios interrumpe la historia con un grito que sacude el alma: ‘Canta y alégrate, hija de Sión, porque he aquí que vengo y habitaré en medio de ti, oráculo del Señor'», destacó monseñor Azuaje Ayala.

Asimismo, agregó que la Sagrada Escritura muestra el rostro de María no solo como receptora, sino como servidora de una gracia que debe compartirse, enfatizando que la presencia de Dios en su vida representa un gesto renovador para toda la humanidad.
Música, oración y el esperado descenso
Al culminar la homilía, comenzó el momento más esperado de la jornada: el descenso del sagrado retablo desde su nicho hasta el camerin para reencontrarse con su pueblo. Mientras la imagen bajaba al encuentro de los fieles, la agrupación Los Chiquinquireños amenizó el ambiente con sus gaitas, acompañados por las oraciones y el entusiasmo de la multitud. Abajo, los Servidores de María aguardaban con devoción para recibir el retablo y ubicarlo cuidadosamente en su carroza procesional.

Tras completarse el descenso, la Virgen de Chiquinquirá inició su procesión por las adyacencias del templo parroquial. Sin embargo ante la sorpresiva y pertinaz lluvia, el retablo sagrado tuvo que ser devuelto al templo de la Basílica de la Chiquinquirá.
Las festividades patronales continuarán este domingo 1.º de noviembre, cuando la Sagrada Imagen emprenda su tradicional recorrido lacustre por los pueblos de agua del estado Zulia.

Yuly Pineda
CNP: 6871

