La gerencia deportiva anunció oficialmente la decisión de retirar el dorsal número trece utilizado por el venezolano en los Medias Blancas. El acto protocolar para formalizar este reconocimiento se llevará a cabo el próximo ocho de agosto.
Asimismo, la distinción resalta la labor del excampocorto quien recibió la noticia mientras trabajaba en la cabina de transmisión. El propietario Jerry Reinsdorf destacó que la energía del criollo fue una pieza clave para la organización.
Guillén acumuló trece campañas como jugador activo logrando el premio al Novato del Año y un Guante de Oro. No obstante, su mayor hito fue dirigir al conjunto hacia el título de la Serie Mundial de 2005.
Leyendas de los Medias Blancas
Oswaldo Guillén se convierte en el primer estratega en la historia del club en recibir este alto honor. Su nombre se une a figuras inmortales que han dejado una huella imborrable en el sur de Chicago.
Por su parte, el dorsal trece quedará fuera de circulación junto a los números de leyendas como su compatriota Luis Aparicio. Por lo tanto, la franquicia reconoce el impacto cultural y deportivo que el mirandino generó en las bases.
La ceremonia se realizará en el Guaranteed Rate Field ante miles de fanáticos que celebrarán el legado del mánager ganador. Durante su etapa como pelotero, destacó por su defensiva y capacidad de motivación constante dentro del campo.
La directiva de los Medias Blancas notificó la distinción durante la parte media del tercer capítulo de un juego reciente. Este homenaje pone fin a una espera de años para la fanaticada que pedía el reconocimiento al Ozzie.
Historia venezolana en las Grandes Ligas
El registro profesional de Guillén con el uniforme de Chicago abarca desde mediados de los años ochenta hasta finales de los noventa. Su transición de jugador a director técnico exitoso marcó un precedente para los estrategas latinoamericanos.
La lista de números retirados incluye a Jackie Robinson y Frank Thomas, demostrando el nivel de la compañía que ahora integra. La ciudad de los vientos se prepara para una jornada cargada de nostalgia y orgullo nacional venezolano.
Finalmente, los Medias Blancas ratifican el valor de la identidad hispana dentro de su exitosa estructura competitiva en el béisbol. De esta forma, el número trece subirá a lo más alto del estadio para la eternidad.

