Una historia increíble sacudió a la ciudad brasileña de Joinville, luego de confirmarse que una mujer de 37 años fue detenida por los delitos de fraude y usurpación de identidad. La implicada logró convivir durante más de un año con una familia sustituta que la acogió en su hogar bajo engaños.
Según detallaron los medios locales, la ciudadana se hacía llamar Gabriele y habitó durante 14 meses con el núcleo familiar. Las víctimas la recibieron en su residencia de forma voluntaria, creyendo fielmente en el relato de que la supuesta infante había escapado de su estado natal por sufrir maltratos físicos.
El vínculo afectivo se volvió tan fuerte que los ciudadanos la incluyeron por completo en su rutina diaria. Sin embargo, las sospechas de un pariente de la casa encendieron las alarmas sobre el comportamiento de la mujer.
Organismos policiales de Joinville detienen a una mujer por usurpar identidad infantil
La historia comenzó cuando la sospechosa se acercó a una congregación religiosa para relatar que había huido de su hogar. Sin ningún tipo de documentación y aparentando una edad biológica menor, recibió cobijo y ayuda económica por parte de los miembros de la comunidad eclesiástica.
Para sostener el personaje, la mujer inventó que padecía de condiciones clínicas especiales y justificaba su fisionomía alegando el uso forzado de tratamientos hormonales. Los reportes policiales indicaron que la detenida adoptaba conductas infantilizadas como el uso de chupones y biberones.
Asimismo, las autoridades explicaron que la investigada logró convencer a los adultos de no inscribirla en ninguna institución escolar. Con esta estrategia, evitó de forma exitosa cualquier tipo de control estatal externo que pudiese revelar la falsedad de su identidad.
Finalmente, los registros determinaron que la indiciada poseía antecedentes penales previos por cometer este mismo modelo de estafas en diversas regiones. La mujer fue trasladada a los calabozos policiales y quedó a la disposición de los tribunales de justicia para su debido proceso.

