Un hecho poco usual atendieron médicos de un hospital de Estados Unidos cuando ingresó por el servicio de urgencias una mujer, de 45 años. Estaba preocupada por el dolor torácico que se había originado justo después de tener relaciones sexuales con su marido.
“Durante su orgasmo sintió un ‘estallido’ en el pecho con radiación en la espalda”, escribieron los especialistas en un artículo científico publicado en la revista ‘American Journal of Case Reports’.
La magnitud del dolor era tal que la mujer la calificó como intensa en una escala de diez sobre diez. Además, aseguraba tener punzadas, disnea y náuseas. Su presión arterial rondaba los 220/140 mmHg, la cual, según la literatura médica, era supremamente elevada y generaba aún más preocupación.
Antecedentes de salud
Para tratar su fuerte dolor en el pecho, se le aplicó una dosis de morfina y fentanilo. Así, sintió una mejoría del dolor. El proceso continuó con la toma de exámenes, valoración por parte de otras áreas y toma de otras medicinas. Logró ser dada de alta luego de tres días para tener un proceso de seguimiento en casa.
RDN/Noticia y Punto

