La rapera Nicki Minaj reveló que su relación con Dios se ha reavivado, destacando públicamente cómo este vínculo espiritual volvió a ocupar un lugar central en su vida.
Durante AmericaFest en Phoenix, Arizona, Minaj conversó con Erika Kirk y explicó que sintió un fuerte llamado a regresar a la fe de su infancia.
Recordó que su historia espiritual comenzó en Trinidad, donde su abuela la impulsaba a orar junto a sus hermanos, práctica que marcó profundamente su niñez.
Posteriormente, en Nueva York, asistió semanalmente a la iglesia y fue bautizada a los trece años, aprendiendo a aplicar las enseñanzas religiosas en su vida cotidiana.
Aunque reconoció que su carrera musical dificultó mantener la cercanía con Dios, confesó que ahora busca reencontrarse con esa espiritualidad que había quedado relegada.
Nicki Minaj y su relación con Dios en una nueva etapa
Minaj describió este proceso como reencontrarse con un mejor amigo perdido, asegurando que Dios le dijo: “Te he estado esperando”, fortaleciendo así su compromiso espiritual.
Desde entonces, afirmó que prioriza agradar a Dios en sus acciones y animó a los jóvenes a confiar en la fe como guía en tiempos difíciles.
La artista enfatizó que Dios siempre está disponible, invitando a los creyentes a recurrir a la oración como recurso inmediato frente a cualquier situación de necesidad.
Además, Minaj elogió la libertad religiosa en Estados Unidos y expresó su preocupación por los cristianos perseguidos, especialmente en Nigeria, donde denunció masacres y secuestros.
Sus declaraciones coincidieron con informes de Open Doors, que sitúan a Nigeria como uno de los países con mayor número de asesinatos de creyentes por motivos religiosos.




