El diputado venezolano Nicolás Maduro Guerra alertó este lunes 5 de octubre sobre la situación de salud de Cilia Flores, de 69 años, quien se encuentra detenida en una prisión federal de Brooklyn, Nueva York, a la espera de un juicio por cargos de presunto narcotráfico.
En declaraciones concedidas a la agencia AFP, el parlamentario afirmó que la esposa de Nicolás Maduro padece un problema cardíaco severo.
«Tiene un tema en el corazón muy delicado», indicó Maduro Guerra, al detallar que Flores sufre un prolapso, condición que, de no atenderse adecuadamente, puede derivar en complicaciones graves como insuficiencia cardíaca.
Condiciones de reclusión y falta de atención
El legislador sostuvo que el penal neoyorquino no cuenta con la infraestructura ni las condiciones sanitarias idóneas para garantizar una recuperación postoperatoria adecuada, señalando además las duras condiciones de convivencia en el centro: «Está con 40 mujeres (…) No hay condiciones para que después de una intervención como la que hay que hacerle se pueda recuperar plenamente».
Asimismo, Maduro Guerra reveló que el cuadro clínico de Flores se ha agravado desde su captura el pasado 3 de enero durante una operación militar estadounidense. Según explicó, la ex primera dama padece de asma —habiendo sufrido una crisis reciente tras el uso de gas pimienta por parte de custodios para disuadir una riña entre reclusas— y ha desarrollado problemas de hipertensión arterial.
El proceso legal y la negativa de libertad
Ante este panorama médico, la defensa legal de Cilia Flores ha solicitado en reiteradas ocasiones el beneficio de arresto domiciliario con el fin de que reciba tratamiento especializado. Los abogados han documentado que la dirigente consume de manera regular cuatro medicamentos y requiere con urgencia una exploración coronaria.
No obstante, las peticiones judiciales no han prosperado. El pasado 23 de septiembre, la Fiscalía federal recomendó al tribunal rechazar su liberación previa al juicio, argumentando que representa un riesgo extremo de fuga y un peligro potencial para la comunidad.
Flores y Maduro enfrentan acusaciones formales en Nueva York por su presunta participación en el transporte de grandes cargamentos de cocaína hacia Estados Unidos, cargos que ambos han negado categóricamente. Actualmente, el inicio del juicio está programado para el 1 de junio de 2027.
«Esperamos que pueda pasar algo bueno esta semana», concluyó Maduro Guerra, refiriéndose a las gestiones en curso que adelanta la defensa para lograr su traslado a un régimen de prisión domiciliaria.
Fuente: Alertas 24

