El caso del doble terremoto en Venezuela sumó este domingo una nueva tragedia. Los equipos de rescate confirmaron el hallazgo de los cuerpos del niño Fabio Bastardo, de 9 años, y de su madre, Kiriaki Navarro, entre los escombros de las Residencias Tahití, en Caraballeda, estado La Guaira.
Durante 19 días, familiares, rescatistas y voluntarios mantuvieron la esperanza de encontrarlos con vida. Las labores se desarrollaron de forma ininterrumpida en uno de los edificios más afectados por los movimientos sísmicos registrados el pasado 24 de junio.
La tragedia del doble terremoto generó una profunda conmoción en todo el país. El caso de Fabio se convirtió en símbolo de esperanza y resistencia, debido a las versiones sobre posibles señales provenientes del interior de la estructura.
Doble terremoto deja una de las historias más dolorosas en La Guaira
Francisco Bastardo, padre del menor, permaneció en el lugar del siniestro desde el primer día. Acompañó cada una de las labores de búsqueda y se negó a abandonar el sitio mientras continuaban las operaciones de rescate.
La emergencia provocada por el doble terremoto transformó las Residencias Tahití en uno de los escenarios más críticos de la tragedia. La estructura sufrió severos daños y requirió una compleja intervención de los organismos especializados.
La historia del niño y su madre trascendió las fronteras venezolanas. Miles de personas siguieron el caso a través de las redes sociales y enviaron mensajes de apoyo a la familia durante las jornadas de búsqueda.
El hallazgo de ambos cuerpos puso fin a una espera marcada por la incertidumbre. Según personas cercanas al lugar, madre e hijo fueron encontrados abrazados, una imagen que se convirtió en uno de los episodios más desgarradores dejados por el doble terremoto que golpeó al estado La Guaira.

