La onda tropical Nº53 avanza por Venezuela dejando a su paso lluvias intensas, cielos nublados y preocupación en comunidades vulnerables que enfrentan riesgos por inundaciones repentinas.
Desde tempranas horas del domingo, el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh) alertó sobre la presencia activa de la onda tropical Nº53 en el occidente venezolano.
Aunque algunos estados presentan cielos parcialmente despejados, otros como Zulia, Bolívar y Amazonas registran precipitaciones constantes que afectan el tránsito, viviendas y servicios básicos esenciales.
Onda tropical Nº53 genera alerta en zonas del occidente venezolano
La velocidad de desplazamiento de esta onda tropical alcanza los 20 kilómetros por hora, lo que intensifica su impacto en regiones con alta vulnerabilidad climática.
Además, el Inameh informó que las descargas eléctricas acompañan las lluvias, especialmente en áreas como Guayana Esequiba, Delta Amacuro y los Andes venezolanos.
En comunidades rurales, los habitantes han improvisado barreras con sacos de arena para evitar que el agua entre a sus hogares, mientras esperan ayuda gubernamental.
Por otro lado, en zonas urbanas como Maracaibo, los drenajes colapsaron, provocando anegaciones que paralizaron el comercio y obligaron al cierre de escuelas.
La onda tropical Nº53 también afecta la conectividad aérea, pues Conviasa reprogramó vuelos desde el oriente hacia el centro del país por condiciones meteorológicas adversas.
En redes sociales, usuarios comparten imágenes de calles inundadas, árboles caídos y vehículos atrapados, lo que evidencia la magnitud del fenómeno climático.
A pesar de los esfuerzos de Protección Civil, muchas familias siguen expuestas a riesgos, especialmente en zonas donde los sistemas de alerta temprana son inexistentes.
Expertos recomiendan mantenerse informados a través de canales oficiales y evitar desplazamientos innecesarios mientras que la onda tropical Nº53 permanezca activa.
Este fenómeno recuerda la importancia de fortalecer infraestructuras hidráulicas y planes de contingencia ante eventos climáticos cada vez más frecuentes y extremos.
Finalmente, se exhorta a las autoridades a priorizar la atención a comunidades afectadas y garantizar recursos para enfrentar futuras ondas tropicales con mayor eficacia.

