El asesor financiero Chad Schipper conmocionó a la tranquila localidad de Erie, en Illinois, EE.UU. Fue descubierto como el autor del secuestro de dos jubilados en su propiedad.
La investigación reveló que el hombre mantenía a Larry y Connie Van Oosten cautivos en un sótano oculto construido especialmente para esconder sus delitos financieros.
Hasta el momento de su captura, el sujeto era visto como un carismático padre de seis hijos que llevaba una vida aparentemente estable y religiosa.
Los oscuros secretos financieros y criminales de Chad Schipper
La situación económica desesperada llevó al acusado a planificar un secuestro extorsivo contra el matrimonio de jubilados a quienes conocía desde hacía varios años.
Según la reconstrucción de la fiscalía, Chad Schipper utilizó un martillo y una pistola Taser para someter a sus víctimas y trasladarlas bajo amenaza hacia un banco.
Durante el ataque, el victimario obligó a la mujer a firmar un cheque por una alta suma de dinero para intentar solventar sus deudas personales.
La perspicacia de la víctima fue fundamental para la captura, ya que logró entregar una nota de auxilio a un empleado de la entidad financiera local.
Tras la alerta emitida, las autoridades lograron rastrear el paradero de los desaparecidos hasta una habitación sellada con hormigón propiedad de Chad Schipper.
Su esposa, Donielle Showvay, relató en un documental que nunca sospechó de la doble vida y la oscuridad que escondía el padre de sus hijos.
La policía ingresó por la fuerza a la vivienda familiar tras descubrir que el sospechoso había construido una estructura insonorizada para evitar que los gritos fueran escuchados.
Además del rapto, las investigaciones posteriores determinaron que Chad Schipper estaba involucrado en desvíos de capital. Asimismo, en falsificación de documentos y múltiples engaños a sus propios familiares.
El delincuente fue capturado tras una persecución policial que terminó en un accidente automovilístico mientras intentaba escapar de la justicia por las rutas estatales.
Dos años después del suceso, un juez dictó la sentencia definitiva contra Chad Schipper por los delitos de secuestro agravado, ocultamiento de identidad y violación de domicilio.
Finalmente, su exesposa decidió cortar todo vínculo con el prisionero para reconstruir su vida lejos del trauma que generó este impactante crimen en su comunidad.

