El presidente ejecutivo de Codelco, Rubén Alvarado, confirmó que las pérdidas por la paralización en la división El Teniente superan las previsiones iniciales.
Durante su comparecencia ante la Comisión de Minería y Energía del Senado, Alvarado explicó que, tras un fatal derrumbe en el sector Andesita que dejó seis fallecidos, el margen neto de la corporación tendrá un impacto global de 340 millones de dólares, una cifra mayor a los US$300 millones que se habían estimado en un principio. Esta cifra, añadió, afectará directamente al Ebitda de la división y de toda la Corporación.
Se ha iniciado un retorno gradual a las faenas, que incluye “respaldos técnicos, jornadas de reflexión al inicio de cada turno y chequeo completo de la habitabilidad de las zonas al interior de la mina”, según afirmó el vicepresidente de Operaciones, Mauricio Barraza. Estas medidas fueron validadas por Sernageomin y la Dirección del Trabajo.
Barraza confirmó que las zonas de Andesita y Recursos Norte —ambas afectadas por el derrumbe— no volverán a operar hasta que finalicen las investigaciones. Mientras tanto, la compañía seguirá trabajando en el lado sureste del yacimiento.
Por su parte, el presidente del directorio de Codelco, Máximo Pacheco, enfatizó que “ningún objetivo productivo estará jamás por sobre la seguridad y el cuidado de nuestros trabajadores”.
El presidente ejecutivo de la estatal, Rubén Alvarado, enfatizó que “en Codelco no existe dilema entre producción y seguridad”. Con base en esa premisa, la compañía está ejecutando un proceso de reinicio paulatino y riguroso, bajo estrictos criterios de seguridad establecidos por Sernageomin y la Dirección del Trabajo (DT).
Alvarado también detalló el impacto económico de la paralización. Explicó que las pérdidas se deben a una menor producción de 33 mil toneladas métricas de cobre fino proyectada para 2025, lo cual se traduce en una caída en el margen por venta de US$233 millones. La cifra se compensa parcialmente con un menor gasto variable de US$88 millones.
El presidente ejecutivo de la estatal, Rubén Alvarado, detalló que el impacto económico de la paralización se estima en US$340 millones. Explicó que las pérdidas se deben a una menor producción de 33 mil toneladas métricas de cobre fino proyectada para 2025, lo cual se traduce en una caída en el margen por venta de US$233 millones. Además, se añaden los gastos fijos por la detención de los sectores afectados y la concentradora, que no alcanzó su nivel de tratamiento, aunque estos costos se compensan parcialmente con un menor gasto variable de US$88 millones.
AGENCIAS / ARELYS MUNDA / RDN

