El Gobierno de Perú, a través del Ministerio del Interior, inició este viernes un masivo proceso de destrucción de 10,24 toneladas de sustancias ilícitas en lo que representa el sexto operativo de gran envergadura en lo que va del año 2026. Con esta nueva acción, las autoridades peruanas han logrado superar la histórica cifra de 48 toneladas de drogas eliminadas en el transcurso del presente año, consolidando una de las ofensivas más rigurosas y sistemáticas contra las redes del crimen organizado transnacional en la región andina.
Detalle de las sustancias incautadas y zonas de origen
El cargamento sometido a eliminación, cuyo proceso de incineración se extenderá de manera ininterrumpida hasta el próximo 30 de octubre, está compuesto por una diversidad de estupefacientes de alta pureza y precursores químicos. Según el reporte oficial del Ministerio del Interior, el lote incluye más de dos toneladas de clorhidrato de cocaína, más de una tonelada de pasta básica de cocaína, seis toneladas de marihuana y aproximadamente una tonelada de ketamina, además de otras sustancias psicoactivas de menor circulación.
Las investigaciones policiales revelan que los decomisos de cocaína y sus derivados provienen de intensos operativos ejecutados por la Dirección Antidrogas (Dirandro) de la Policía Nacional del Perú (PNP) junto a otras unidades de élite en las regiones de Arequipa y Junín, zonas estratégicas del sur y centro del país que concentran el mayor flujo de tránsito de estos cargamentos. Por otro lado, los cargamentos de marihuana destruidos proceden principalmente de intervenciones en las regiones norteñas de Piura, La Libertad, Loreto y Huánuco, donde las redes criminales intentan establecer centros de acopio y distribución.
Impacto financiero en las mafias internacionales
El director general contra el Crimen Organizado del Ministerio del Interior, Orlando Mendieta, destacó que esta medida no solo retira de circulación sustancias altamente nocivas, sino que debilita de forma directa las economías ilegales que sustentan al narcotráfico. Mendieta subrayó que el valor de un solo kilogramo de clorhidrato de cocaína puede oscilar entre los 15.000 y los 50.000 dólares en los mercados internacionales de destino, lo que sitúa las pérdidas de las organizaciones delictivas en cientos de millones de dólares tras este operativo.
De acuerdo con los informes de inteligencia, las sustancias incautadas no solo estaban destinadas al microtráfico y consumo dentro del mercado nacional peruano, sino que formaban parte de complejas cadenas de suministro orientadas a abastecer a redes de comercialización ilegal en Norteamérica, Europa y Asia, donde el valor de reventa se multiplica exponencialmente.
Cooperación internacional y fiscalización del proceso
Para garantizar la transparencia y legalidad de la destrucción de los estupefacientes, la jornada de incineración contó con la supervisión directa de altas autoridades fiscales, mandos de la Policía Nacional y representantes de la embajada de Estados Unidos en el Perú. Esta colaboración bilateral reafirma el compromiso conjunto de ambas naciones en la lucha contra el tráfico ilícito de drogas y la desarticulación de las fuentes de financiamiento de las mafias que operan en territorio sudamericano.

