El Plan Estadal de Asfaltado transforma comunidades en Maracaibo, superando las 300.000 toneladas colocadas y devolviendo esperanza a barrios históricamente olvidados por la infraestructura pública.
La intervención comenzó en calles y avenidas del barrio El Gaitero, parroquia Luis Hurtado Higuera, donde se colocaron 1.600 toneladas de asfalto en caliente.
El gobernador Luis Caldera destacó que este esfuerzo integral busca garantizar servicios básicos, mejorar vialidad y fortalecer un modelo de gobernanza participativa con apoyo comunitario.
La obra del Plan Estadal de Asfaltado se desarrolla en articulación con el Gobierno Nacional, la Gobernación del Zulia, la Alcaldía de Maracaibo y el Poder Popular organizado.

Plan Estadal de Asfaltado transforma comunidades en Maracaibo
El mandatario regional explicó que la gestión incluye sustitución de mangueras de gas, reparaciones de agua potable y mejoras en electricidad mediante nuevos transformadores.
Además, resaltó que el plan arrancó en junio sobre el Corredor Vial Hugo Chávez, en la Circunvalación número tres, consolidando avances significativos.
La expansión regional contempla municipios como Caja Seca, donde se colocan casi 7.000 toneladas, y Baralt, con 4.000 toneladas aplicadas en Mene Grande.

El gobernador anunció próximas jornadas en Antonio Borjas Romero y Cacique Mara, garantizando continuidad del plan y atención a corredores viales estratégicos.
La meta navideña del Plan Estadal de Asfaltado en Maracaibo incluye reparar vías y complementar con iluminación, articulando esfuerzos con Corpoelec para instalar lámparas que mejoren seguridad ciudadana.
La participación protagónica del pueblo resulta clave, pues más de 94 comunas gestionan proyectos mediante salas de autogobierno, fortaleciendo democracia comunitaria.
Vecinos expresaron satisfacción al ver maquinaria trabajando en sus calles, porque sienten que finalmente sus necesidades reciben respuesta concreta y visible.
El Plan Estadal de Asfaltado transforma comunidades marabinas y demuestra que la unión de gobierno y ciudadanía puede generar cambios tangibles.
La reflexión final invita a valorar la participación ciudadana como motor de transformación, porque solo juntos se construye un futuro digno para todos.





