Un fuerte despliegue de seguridad integrado por funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) bloqueó y dispersó el avance de cientos de trabajadores, jubilados y representantes sindicales que marchaban en Caracas con el objetivo de exigir mejoras salariales y el cumplimiento de las garantías constitucionales. La movilización, que pretendía llegar hasta la sede del Ejecutivo nacional en el Palacio de Miraflores, se encontró con múltiples cercos de seguridad que impidieron el libre tránsito de los manifestantes .
Bloqueos y tensión en el centro de la capital
La movilización comenzó en horas de la mañana desde Plaza Venezuela, congregando a diversos gremios del sector público, salud, educación y organizaciones estudiantiles. A medida que la marcha avanzaba hacia el centro de la ciudad, los manifestantes se toparon con los primeros piquetes policiales equipados con equipos antimotines y barreras metálicas. A pesar de que los manifestantes lograron superar de manera pacífica varios de los puntos de contención iniciales desviando su ruta por vías alternas, la tensión se incrementó al aproximarse a las inmediaciones de la Asamblea Nacional y la avenida Urdaneta.
En los puntos de mayor proximidad a las sedes gubernamentales, los efectivos de la PNB reforzaron las líneas de contención utilizando vallas y cordones humanos. Ante la insistencia de los trabajadores por continuar con su ruta establecida, los funcionarios policiales hicieron uso de gas pimienta y gases lacrimógenos para dispersar la concentración, lo que generó forcejeos y momentos de alta tensión en plena vía pública.
Exigencias laborales y el artículo 91 constitucional
Los convocantes de la marcha enfatizaron que el motivo central de la protesta es la exigencia de un aumento salarial significativo y el ajuste de las pensiones, las cuales se mantienen severamente devaluadas frente al costo de la canasta básica alimentaria. Los portavoces sindicales denunciaron que el Estado continúa incumpliendo el artículo 91 de la Constitución de la República, el cual establece que todo trabajador tiene derecho a un salario suficiente que le permita vivir con dignidad y cubrir las necesidades básicas para sí y su familia .
Durante la jornada, representantes de la Coalición Sindical Nacional y otros gremios autónomos expresaron su rechazo a la política de bonificación del ingreso, señalando que estas medidas no tienen incidencia en las prestaciones sociales, vacaciones ni aguinaldos, lo que precariza aún más la situación de los trabajadores activos y de los jubilados.
Denuncias de agresiones a manifestantes y periodistas
Diversas organizaciones no gubernamentales y sindicatos de prensa reportaron que durante el desarrollo de los acontecimientos se registraron agresiones físicas contra manifestantes de la tercera edad y trabajadores de los medios de comunicación que realizaban la cobertura periodística del evento. Se denunció el uso desproporcionado de la fuerza y el amedrentamiento por parte de los cuerpos de seguridad del Estado, quienes obstaculizaron el derecho a la protesta pacífica y a la libertad de información.
A pesar de los bloqueos y la dispersión de la marcha en los puntos de control definitivos, los líderes sindicales aseguraron que continuarán con las jornadas de protesta y las asambleas permanentes en todo el territorio nacional hasta obtener una respuesta formal y satisfactoria por parte de las autoridades competentes respecto a la restitución del valor del salario.

