Un grupo bipartidista de senadores estadounidenses presentó una resolución para frenar los poderes bélicos de Trump, exigiendo autorización del Congreso antes de acciones militares contra Venezuela.
La iniciativa surge tras declaraciones del presidente sobre posibles ataques en tierra, en medio de operaciones contra supuestas narcolanchas en el Caribe y Pacífico oriental.
Los senadores argumentaron que los poderes bélicos de Trump no pueden ejercerse sin control legislativo, pues representan riesgos graves para la estabilidad regional y la seguridad internacional.
Poderes bélicos de Trump bajo escrutinio legislativo
La resolución ordena al presidente abstenerse de usar fuerzas armadas, salvo autorización explícita mediante declaración de guerra o aprobación específica del Congreso estadounidense.
Entre los impulsores figuran los demócratas Tim Kaine, Adam Schiff y Chuck Schumer, junto al republicano Rand Paul, mostrando un frente bipartidista contra decisiones militares unilaterales.
Además, la propuesta podría someterse a votación en el Senado en un plazo máximo de diez días, generando expectativas sobre su viabilidad política inmediata.
Sin embargo, medidas similares relacionadas con ataques estadounidenses en el Caribe fracasaron recientemente, al no obtener apoyo suficiente dentro de las cámaras legislativas para su aprobación definitiva.
Los senadores insistieron en que el Congreso debe recuperar su rol constitucional, evitando que los poderes bélicos de Trump se ejerzan sin debate democrático ni consenso nacional.
Asimismo, señalaron que las operaciones militares contra narcolanchas han dejado más de ochenta víctimas mortales, lo que incrementa la preocupación sobre posibles escaladas violentas.
Por lo tanto, la resolución busca garantizar que cualquier acción militar contra Venezuela se someta a escrutinio legislativo, fortaleciendo la transparencia y el control institucional.
Además, el debate refleja tensiones crecientes entre el Ejecutivo y el Legislativo, en torno al alcance de los poderes bélicos de Trump y su impacto internacional.
Los impulsores destacaron que limitar estos poderes no significa debilidad, sino respeto al marco constitucional y protección de los intereses nacionales frente a decisiones precipitadas.
Finalmente, la discusión abre un escenario político complejo, donde la resolución podría marcar un precedente histórico sobre cómo Estados Unidos regula los poderes bélicos presidenciales.
