El Senado de Estados Unidos aprobó el jueves una resolución que limita los poderes de guerra del presidente Trump en Venezuela, tras semanas de tensiones políticas y militares.
La votación terminó 52 a 47, con cinco republicanos sumándose a los demócratas. El resultado refleja un creciente rechazo a las acciones unilaterales emprendidas contra Venezuela.
La resolución surge después de la captura de Nicolás Maduro y su esposa en una operación nocturna. El hecho sorprendió tanto al Congreso como a la opinión pública.
Trump había insinuado ataques terrestres contra Venezuela, mientras mantenía una campaña marítima contra presuntos barcos de narcotráfico. Esa ofensiva dejó más de cien personas fallecidas.
El presidente aseguró que Estados Unidos gobernará temporalmente Venezuela y controlará sus ventas de petróleo. La declaración generó preocupación sobre una posible ocupación prolongada del país.
Senado limita poderes de guerra en Venezuela
El senador Tim Kaine, demócrata por Virginia, presentó la resolución en diciembre. Su propuesta exige retirar tropas estadounidenses de hostilidades no autorizadas por el Congreso en Venezuela.
Kaine argumentó que la intervención podría extenderse por años. Señaló que no se trata de una orden de arresto, sino de una ocupación con consecuencias profundas.
Funcionarios de la administración Trump, como Marco Rubio y Pete Hegseth, ofrecieron sesiones informativas al Congreso. Sin embargo, los demócratas abandonaron las reuniones insatisfechos con las respuestas recibidas.
La resolución busca frenar nuevas acciones militares y garantizar que cualquier ofensiva contra Venezuela cuente con autorización legislativa. El debate refleja tensiones institucionales sobre poderes presidenciales.
Los republicanos que apoyaron la medida fueron Todd Young, Lisa Murkowski, Susan Collins, Rand Paul y Josh Hawley. Su respaldo resultó clave para aprobar la resolución.
El Senado envía un mensaje claro: las decisiones militares deben pasar por el Congreso. La medida fortalece el control democrático sobre los poderes de guerra en Venezuela.
La votación marca un precedente importante. Aunque Trump no ha descartado nuevas acciones, el Congreso reafirma su papel constitucional y limita la discrecionalidad presidencial en conflictos internacionales.

