Los precios del petróleo traspasaron este lunes la barrera de los 100 dólares por primera vez desde el año 2022. Esta subida responde a una nueva escalada inflacionista que mantiene en alerta a los mercados financieros internacionales.
Expertos señalan que el crudo podría romper pronto su techo histórico de 147 dólares alcanzado en julio de 2008. Por lo tanto, analistas y gobiernos monitorean de cerca el comportamiento de los indicadores energéticos esta semana.
Los futuros del West Texas Intermediate (WTI) alcanzaron los 118 dólares durante la apertura de la jornada de hoy. Sin embargo, el Brent también mostró un alza significativa llegando hasta los 119 dólares en la referencia europea.
Este aumento vertiginoso ocurre tras una semana de bloqueo en el estrecho de Ormuz, punto clave para el suministro.
Factores de los precios del petróleo y producción
Este vertiginoso aumento tiene lugar luego de una semana de bloqueo de facto del estrecho de Ormuz, por donde circula alrededor del 20 % del consumo mundial.
Asimismo, grandes productores como Kuwait y Emiratos Árabes Unidos han anunciado recortes drásticos en su producción diaria.
Catar también detuvo su producción de gas natural licuado, afectando indirectamente al mercado de los combustibles fósiles tradicionales. Por esta razón, la escasez proyectada impulsa los precios del petróleo a niveles no vistos en años.
Goldman Sachs predice que el costo del oro negro podría sobrepasar los picos históricos registrados en 2008 y 2022. Por su parte, JP Morgan estima que los recortes de producción en la zona de conflicto alcancen los cuatro millones de barriles diarios.
Proyecciones y cierre de mercados
Las previsiones se están cumpliendo tras registrarse aumentos de hasta el 30 % en el índice WTI este mismo lunes. Asimismo, el Brent marcó un ascenso del 26 % confirmando la tendencia alcista que domina la dinámica comercial.
La senda marcada por la apertura de los mercados sugiere que los precios del petróleo seguirán subiendo durante la semana.
Las economías dependientes de la importación de energía se preparan para planes de contingencia ante el alto costo del crudo.

