La inseguridad y la corrupción desestabilizan la actividad económica de las zonas más importantes del estado Zulia en materia de producción. Familias de pequeños productores del municipio agropecuario del Zulia Rosario de Perijá hacen del conocimiento público el acoso y abuso de poder que están siendo sometidos desde hace tres años por parte de cuerpos de seguridad del municipio producto de falsas denuncias de poderosos terratenientes que acusan a los humildes productores Wayu de robar su ganado.
La pequeña productora agropecuaria de la zona Carmen Pana señala que en reiteradas ocasiones su familia ha pasado el trago amargo de allanamientos ilegales sin fundamento jurídico y detenciones arbitrarias sin pruebas que han ocasionado el abandono de sus tierras.
Esto implica una violación flagrante de los derechos humanos por parte de funcionarios de ese municipio, sin órdenes judiciales y sin pruebas sobre el presunto delito de los señalados, cuya inocencia no ha sido contrariada.
Tal es el caso de su hermano Reinaldo Pana quien ha sido víctima de este acoso policial dónde sin razón aparente los cuerpos de seguridad lo señalan del delito de abigeato por denuncias que según la señora Carmen Pana son hechas por «poderosos productores que sin presentar las debidas pruebas, ni acta procesal acusan a mi hermano Reinaldo de ser el autor de este robo de ganado».
El acoso policial es un fenómeno de seguridad del estado Zulia que se caracteriza por extorsiones de los propios funcionarios, lo cual genera una red de lucro económico ilegal a partir de algunos grupos policiales que actúan de forma inescrupulosa, sobre todo en una zona con tantos recursos naturales par producción de alimentos y materias primas, como lo es el municipio Rosario de Perijá.
Por esta razón expuesta por la señora Carmen Pana humilde productora y comerciante propietaria del fundo Bicentenario responsabiliza a los cuerpos policiales de Rosario de Perija de cualquier daño personal que se le infrinja a Reinaldo Pana como consecuencia de este abuso a los humildes campesinos pequeños productores víctimas del terrorismo policial del cual están siendo objeto.
La corrupción policial bajo este modus operandi se ha extendido de forma alarmante sin que el Ministerio de Interior Justicia aplique medidas sancionatorias a los funcionarios, en todo el país, que se dediquen a la extorsión contra los modestos comerciantes de los estados más adentrados del territorio nacional.
En tal sentido el llamado es para las autoridades civiles y militares que tomen cartas en este caso de los pequeños productores de Rosario de Perija de raza originaria Wayú que ancestralmente han sufrido los abusos de quienes por ser más fuertes económicamente pretenden expulsarlos de sus tierras con la ley del más fuerte.
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