Diciembre reúne celebraciones familiares y tradiciones, pero también prácticas riesgosas como la pólvora. Proteger a perros y gatos de la pólvora se convierte en prioridad ciudadana urgente.
El Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA) reveló que el 99% de encuestados observó afectaciones en fauna doméstica y silvestre durante diciembre de 2025.
Los perros resultaron los más afectados, con más del 72% de casos reportados, seguidos por gatos con 13%, aves con 12% y otros animales silvestres.
En Bogotá, Suba lidera registros con 19% de casos, seguida por Engativá con 14% y Kennedy con 11%, evidenciando alta incidencia en varias localidades.
Fontibón y Ciudad Bolívar representan cada una el 7%, mientras Puente Aranda, Bosa y Usaquén registran 6% individual, mostrando distribución amplia de afectaciones en la capital.
La elevada frecuencia de incidentes motivó a cuidadores a crear espacios seguros, distracciones y zonas tranquilas para proteger a perros y gatos de la pólvora navideña.
Recomendaciones para proteger a perros y gatos de la pólvora
La campaña “La Pólvora Explota Mis Sentidos” busca sensibilizar sobre efectos de fuegos artificiales en animales, promoviendo el mensaje: “donde hay amor, no hay pólvora”.
La Alcaldía de Bogotá, mediante la IDPYBA, publicó recomendaciones para proteger a perros y gatos de la pólvora, destacando refugios seguros, calma inducida y estímulos positivos.
Entre las sugerencias, se incluyen espacios cerrados como armarios o guacales, acompañados de juguetes, mantas y música suave que ayuden a disminuir ansiedad durante explosiones.
También recomiendan aromas relajantes como manzanilla, feromonas sintéticas y sonidos tranquilos, además de cerrar cortinas para reducir estímulos visuales que intensifican el miedo en mascotas.
Los cuidadores deben bloquear rutas de escape, cerrando puertas y ventanas, ya que el pánico puede provocar huida, extravíos o accidentes con consecuencias graves.
Síntomas frecuentes en perros y gatos incluyen taquicardia, temblores, jadeo, intentos de escape y afectación auditiva, mientras aves y mamíferos silvestres sufren desorientación y alteraciones ecosistémicas.
El ruido de la pólvora impacta también animales callejeros, generando pánico y riesgo de muerte. Proteger a perros y gatos de la pólvora salva vidas importantes.

