Ya es oficial. Real Madrid ha renovado a Carlo Ancelotti hasta 2026. El técnico transalpino, al que los rumores le situaban fuera del club blanco rumbo a Brasil, seguirá en el Santiago Bernabéu tal y como ha confirmado el club en un comunicado en el que anuncia su renovación por dos temporadas más. De esta manera, el entrenador podría completar hasta cinco temporadas consecutivas en la Casa Blanca. Siete en total si sumamos sus dos primeras campañas entre 2013 y 2015. Historia del Real Madrid.
«Hoy es un día feliz. El Real Madrid y yo continuamos nuestro camino juntos en busca de nuevos y mayores éxitos. Gracias a todos y Hala Madrid!!», escribía Ancelotti en sus redes sociales, exultante tras cumplir su sueño, que no era otro que el de continuar en el club blanco. Será el entrenador que inaugure el nuevo Bernabéu cuando esté cien por cien acabado, lo que supone otro gran aliciente.
Ancelotti tenía desde el pasado mes de enero una oferta de la selección brasileña encima de la mesa, pero en todo momento priorizó seguir en el Real Madrid. Tras ganar la temporada pasada la Supercopa de Europa, el Mundial de Clubes y la Copa del Rey, el equipo blanco le garantizó completar el contrato de tres años que firmó en 2021 y que expiraba el próximo verano, pero el futuro era incierto. ¿Esperaría el Madrid al desenlace de la temporada? Eso parecía en el mes de septiembre, pero el buen arranque del equipo y la buena sintonía entre entrenador y club han acelerado los acontecimientos en el último mes.
El Real Madrid, con Florentino Pérez a la cabeza, coincide en señalar a Carletto como la persona ideal para guiar al equipo blanco, independientemente de cómo acabe la temporada. Se esperan los mayores éxitos, pero se empieza a extinguir esa ley no escrita de que el entrenador que no gana no puede seguir. En el caso de Ancelotti se ha valorado la buena dinámica del equipo en los últimos años y el ambiente que reina en el vestuario y en el club. Si algo ha traído la figura de Ancelotti es la paz en todas las instancias del club. También es total la sintonía con la grada.
Seguir leyendo en Marca

