El estado Lara vivió una jornada tensa tras revelarse un masivo robo de datos bancarios que afectó a más de doscientas personas en Barquisimeto.
Funcionarios del Cicpc detuvieron a tres hombres vinculados con esta red delictiva, quienes operaban desde redes sociales mediante técnicas avanzadas de phishing.
Los implicados publicaban anuncios falsos para captar víctimas, obteniendo sus claves bancarias y transfiriendo el dinero a cuentas en criptomonedas como USDT.
César Reinoso, Jesús Mendoza y Alexis Díaz quedaron aprehendidos con celulares y laptops que someterán a experticias criminalísticas el Ministerio Público.
La Delegación Municipal Barcelona lideró el operativo, que se extendió durante semanas de seguimiento digital y rastreo de movimientos financieros sospechosos.
Robo de datos bancarios en Lara expone vulnerabilidad digital de cientos de usuarios
Este caso evidencia la creciente amenaza cibernética que enfrentan los ciudadanos, especialmente aquellos que realizan operaciones bancarias desde dispositivos móviles sin protección adecuada.
Los delincuentes centrifugaban el dinero robado entre múltiples cuentas para evitar que los detectaran, afectando gravemente el patrimonio de sus víctimas.
Ya habían detenido un cómplice en días anteriores, y las autoridades continúan investigando para capturar al resto de los involucrados.
Expertos en seguridad digital recomiendan ante robo de datos bancarios no ingresar información personal en enlaces desconocidos ni responder mensajes sospechosos en redes sociales.
Además, instan a activar la verificación en dos pasos y revisar constantemente los movimientos bancarios para detectar irregularidades.
El Cicpc reiteró su compromiso con la lucha contra el crimen cibernético, fortaleciendo sus unidades de investigación tecnológica en todo el país.
Familiares de las víctimas exigieron justicia y mayor protección digital, pues muchos perdieron ahorros destinados a tratamientos médicos y gastos familiares.
Este tipo de delitos de robo de datos bancarios se ha incrementado en Venezuela, donde la digitalización avanza más rápido que la educación en ciberseguridad.
La ciudadanía debe mantenerse alerta, denunciar cualquier intento de fraude y compartir información preventiva con sus comunidades.
La reflexión final es clara: proteger nuestros datos es proteger nuestra tranquilidad, y la prevención comienza con cada clic responsable.

