El Servicio Federal de Protección al Consumidor de Rusia (Rospotrebnadzor) ha anunciado este jueves el fin de todas las medidas profilácticas y de vigilancia epidemiológica en la región siberiana de Irkutsk. La decisión se toma tras certificar que no existe riesgo de epidemia ni se han detectado patologías infecciosas tras el fallecimiento de una empleada del Instituto de Investigación de la Peste local.
El caso, que generó alarma en días anteriores tras informaciones difundidas por medios independientes y periodistas exiliados, fue彻底 investigado mediante un despliegue científico extraordinario. Según el organismo oficial, los más de 5.500 análisis clínicos realizados a contactos estrechos de la víctima resultaron negativos.
«No se detectaron problemas de salud relacionados con patologías infecciosas y los resultados de los análisis no revelaron la presencia de microorganismos patógenos peligrosos», indicó la entidad a través de un comunicado oficial.
Investigación exhaustiva y negativa oficial sobre la causa de muerte
El gobernador de la región de Irkutsk, Igor Kobzev, confirmó por su parte que el seguimiento médico de todas las personas que mantuvieron contacto con la fallecida ha concluido de forma oficial.
Para esclarecer el deceso, las autoridades movilizaron a cinco organizaciones distintas —tres de ellas de carácter estrictamente científico—, las cuales sometieron las muestras a rigurosos exámenes bacteriológicos, biológicos, genético-moleculares y de espectrometría de masas.
Rospotrebnadzor desmintió tajantemente cualquier versión sobre un accidente laboral o fallo en los protocolos de bioseguridad del centro especializado. La fallecida fue identificada como Daria Shipilova, de 28 años y trabajadora del centro de investigación. Según las autoridades, contaba con un historial de vacunación riguroso y una sólida inmunidad frente a agentes biológicos peligrosos, reiterando que la causa oficial de la muerte fue una «neumonía adquirida en la comunidad» y no peste neumónica.
El origen de la controversia
La alerta informativa inicial surgió el pasado viernes a través del medio ruso independiente y exiliado People of Baikal. Dicha publicación aseguró que Shipilova había perecido a consecuencia de la peste, presuntamente contraída tras un accidente con un tubo de ensayo roto en las instalaciones científicas.
Pese a los reportes de la prensa independiente, las autoridades sanitarias federales han cerrado el caso al asegurar que las investigaciones científicas descartan por completo la presencia de agentes de riesgo en el entorno de la víctima o en la región.

