Henrique Capriles volvió a encender el debate nacional al denunciar que el salario mínimo no alcanza ni para sobrevivir en la Venezuela actual, golpeada por inflación.
Durante una transmisión en vivo, el dirigente opositor criticó que el Gobierno celebre crecimiento económico mientras oculta cifras reales de inflación y mantiene sueldos congelados desde 2022.
Capriles recordó que el salario mínimo sigue en 130 bolívares mensuales, equivalentes a apenas 0,60 centavos de dólar, según la tasa oficial del BCV.
En contraste, la canasta básica alimentaria supera los 500 dólares, según datos del Cendas-FVM, lo que evidencia una brecha insostenible para millones de venezolanos.
Aunque el Gobierno entrega bonos mensuales de hasta 160 dólares a empleados públicos, estos no inciden en prestaciones ni en el cálculo de beneficios laborales.
Salario mínimo no alcanza ni para sobrevivir: la brecha entre cifras oficiales y realidad cotidiana
Capriles propuso otorgar bonos de 120 dólares a pensionados en octubre y diciembre, y aumentar la pensión a 60 dólares a partir de enero.
“Esto no es lo ideal”, aclaró. “Lo ideal sería que Maduro ajustara el salario mínimo, que también sirve de referencia para las pensiones”.
El Gobierno, por su parte, insiste en que los bonos son una estrategia para combatir la guerra económica, el bloqueo y evitar la inflación.
Sin embargo, el Banco Central de Venezuela no publica cifras oficiales de inflación desde octubre de 2024, lo que genera desconfianza y opacidad institucional.
El Producto Interno Bruto creció 8,71 % en el tercer trimestre de 2025, según el BCV, pero sin mejoras visibles en el poder adquisitivo.
Capriles acusó al Gobierno de manipular la narrativa económica para distraer de los verdaderos problemas que afectan a las familias venezolanas día tras día.
“Nos quieren hacer creer que todo está bien, pero no lo está. El salario mínimo no alcanza ni para sobrevivir”, sentenció con firmeza.
La ONG Provea recordó que el Estado debe garantizar ingresos dignos, ajustados al costo de vida, como lo establece la Constitución venezolana vigente.
Este llamado reabre una discusión urgente: ¿puede hablarse de crecimiento económico cuando millones sobreviven con menos de un dólar al mes?

