La comunidad La Cooperativa en Maracay quedó consternada tras la muerte de Sebastián Clavijo, un niño de nueve años con gran talento artístico y futuro prometedor.
El trágico suceso ocurrió el viernes 24 de octubre, cuando al menor lo encontró sin vida su madre dentro del baño de su residencia familiar.
Según medios locales, Sebastián había regresado de la escuela y, tras recibir la indicación de lavarse, se dirigió al baño como parte de su rutina diaria.
Minutos después, al notar un silencio prolongado, su madre decidió verificar y encontró al niño suspendido, sujeto con una toalla, en una escena desgarradora.
Los gritos de auxilio alertaron a los vecinos. Uno de ellos acudió rápidamente para ayudar, intentando reanimarlo junto a la madre con maniobras de emergencia.
Sebastián Clavijo, talento escénico que conmovió a Maracay
A pesar de los esfuerzos, al niño lo trasladaron al Ambulatorio del Norte, donde los médicos confirmaron que había fallecido antes de llegar al hospital.
Sebastián Clavijo era integrante de la agrupación teatral “Dulce Truco” y se había presentado en el Teatro de la Ópera de Maracay el 18 de octubre.
Su talento escénico y carisma habían conquistado al público local, convirtiéndolo en una figura querida dentro del ámbito cultural infantil de la región. El Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) inició las pesquisas para esclarecer las circunstancias exactas de su fallecimiento.
Al cuerpo lo remitieron al Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf) para realizar la autopsia correspondiente y confirmar la causa de muerte.
Hasta ahora, se presume que la causa fue asfixia mecánica, aunque los exámenes forenses serán determinantes para cerrar la investigación con precisión.
La noticia ha generado una ola de tristeza en redes sociales, donde artistas y ciudadanos han expresado condolencias y exigido respuestas claras.
Sebastián Clavijo no solo era un niño talentoso, también representaba esperanza, arte y sensibilidad en una comunidad que hoy llora su partida.
Este caso invita a reflexionar sobre el acompañamiento emocional infantil y la importancia de detectar señales de alerta en el entorno familiar.
La memoria de Sebastián merece justicia, respeto y acciones que protejan a otros niños de tragedias similares en el futuro cercano.

