La periodista estadounidense Shelly Kittleson fue secuestrada este martes en el centro de Bagdad por sujetos vestidos de civil. El Ministerio del Interior iraquí confirmó el rapto tras detectar un vehículo sospechoso en la capital.
Cámaras de seguridad captaron el momento exacto en que la profesional fue introducida por la fuerza en un automóvil. La plataforma Al-Monitor identificó a su colaboradora y exigió su liberación inmediata y segura.
Durante la persecución policial, uno de los vehículos implicados volcó al suroeste de la ciudad permitiendo un arresto clave. No obstante, la víctima fue trasladada a una segunda unidad que logró huir hacia la zona este.
Vínculos de la periodista estadounidense
El Departamento de Estado confirmó que el detenido por el rapto de la periodista posee nexos con Kataib Hezbolá. Las autoridades de Washington habían advertido previamente a Kittleson sobre las amenazas específicas contra su integridad física.
Por su parte, el subsecretario Dylan Johnson detalló que el FBI coordina esfuerzos con la inteligencia iraquí para localizarla. Por lo tanto, el gobierno estadounidense se mantiene en alerta máxima ante las crecientes tensiones en Medio Oriente.
Kittleson contaba con una amplia trayectoria cubriendo zonas de guerra en Siria e Irak para medios como la BBC. Su trabajo se centraba en las facciones armadas y las complejas relaciones diplomáticas entre ambas naciones actualmente.
La búsqueda de la periodista estadounidense se intensifica en las áreas controladas por milicias alineadas con la República Islámica. Se espera que las operaciones sobre el terreno permitan dar con el paradero del segundo vehículo.
فيديو خاص لـ "الحدث" يوثق لحظة خطف الصحافية الأميركية شيلي كليستون من وسط بغداد
— ا لـحـدث (@AlHadath) March 31, 2026
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Riesgos y libertad de prensa en Irak
La administración Trump aseguró que desaconsejó formalmente el viaje de la reportera debido al riesgo de represalias políticas. La seguridad de los comunicadores occidentales se ha deteriorado drásticamente tras los recientes ataques cruzados en la región.
El portal Al-Monitor resaltó la vital labor informativa que realizaba Shelly desde Roma para visibilizar el conflicto árabe. Las organizaciones defensoras de los derechos humanos monitorean el caso ante el temor de una retención prolongada.
Finalmente, el secuestro de la periodista estadounidense subraya la vulnerabilidad de los corresponsales independientes en territorios hostiles. De esta forma, el mundo periodístico aguarda noticias sobre su estado de salud y pronta liberación.
RDN con información de El Espectador

