Una nueva confesión judicial sobre el asesinato del político colombiano Miguel Uribe Turbay señala directamente a la Segunda Marquetalia como responsable de planificar este crimen.
Simeón Pérez Marroquín, alias «El Viejo», entregó detalles clave a la Fiscalía colombiana tras recibir una condena de veintidós años por participar en dicho ataque.
El testigo afirmó que la instrucción de ejecutar al entonces precandidato presidencial provino de José Manuel Sierra, un hombre de confianza del líder Iván Márquez.
La orden de la Segunda Marquetalia en el caso Uribe
Según el relato, alias «Zarco Aldinever» coordinó la operación logística. Pérez describió físicamente al cabecilla y explicó cómo se articuló la peligrosa cadena criminal terrorista.
Además, el testimonio reveló que alias «Yako», un excombatiente reincorporado, actuó como enlace principal para transmitir las órdenes superiores de la estructura armada ilegal mencionada.
Igualmente, Pérez Marroquín confesó que él mismo gestionó los pagos para los sicarios encargados de disparar contra el senador durante un evento público en Bogotá, ordenado por un integrante de la Segunda Marquetalia.
Ciertamente, el procesado admitió que vigiló de cerca a la víctima en la localidad de Bosa. Allí tomó fotografías para facilitar la identificación del objetivo.
Por otra parte, la investigación judicial confirmó que el arma utilizada fue proporcionada por alias «Gabriela», completando así el esquema operativo diseñado por los cabecillas.
Asimismo, la justicia colombiana analiza estas declaraciones para emitir nuevas órdenes de captura contra los líderes de la Segunda Marquetalia implicados en el violento suceso.
Inclusive, los peritos forenses cotejaron las pruebas digitales encontradas en los dispositivos móviles de los capturados para corroborar la veracidad del testimonio de alias Viejo.
Por consiguiente, este avance procesal representa un paso fundamental para esclarecer los motivos políticos detrás de la ejecución del dirigente durante su campaña electoral nacional.
Finalmente, las autoridades de Colombia mantienen activas las indagaciones para capturar a todos los autores intelectuales vinculados con este magnicidio que conmocionó al país.

