La actividad telúrica en Venezuela ha comenzado a mostrar un comportamiento que se aproxima de forma progresiva a la denominada sismicidad de fondo, es decir, el flujo cotidiano, habitual y de baja intensidad de eventos en las fallas tectónicas. Tras transcurrir más de tres meses del devastador doble terremoto que sacudió al territorio nacional el pasado 24 de junio de 2026, el patrón de réplicas experimenta un descenso sostenido tanto en su frecuencia como en su magnitud, lo que representa un alivio técnico para los especialistas y la población.
Un comportamiento sísmico más favorable de lo previsto
El presidente de la Sociedad Venezolana de Geólogos, el ingeniero Feliciano De Santis, ofreció este balance técnico detallado, destacando que la evolución de las réplicas en las últimas semanas resulta serena y benévola si se compara con los modelos de pronóstico que manejaron las autoridades e investigadores al inicio de la contingencia. Tras un evento de la magnitud del registrado en junio, las proyecciones científicas iniciales sugerían un escenario complejo para el país.
Según detalló el experto en la materia, las teorías tradicionales y los modelos matemáticos de reajuste de placas sugerían la posibilidad de temblores secundarios de considerable potencia, con rangos que habrían alcanzado magnitudes de entre 5 y 6 grados. No obstante, la liberación de la energía acumulada en las placas tectónicas ocurrió de manera paulatina y controlada. Este fenómeno evitó sacudidas de mayor envergadura en las zonas urbanas y aceleró el retorno hacia un equilibrio tectónico en las principales fallas del país, especialmente en los sistemas de Boconó, San Sebastián y El Pilar.
Vulnerabilidad urbana y retos de infraestructura
El ingeniero geólogo aprovechó su visita a la capital del estado Lara para participar como ponente central en la Conferencia Anual 2026 del Consejo Consultivo de la Ciudad de Barquisimeto. Su disertación, bajo el título “Barquisimeto: una mirada a su vulnerabilidad urbana”, abordó los principales retos de infraestructura que afrontan las aglomeraciones urbanas en el territorio venezolano tras los históricos eventos sísmicos del presente año.
Durante su presentación ante las autoridades locales, académicos y miembros de la sociedad civil, el especialista enfatizó la imperiosa necesidad de que los municipios ejecuten planes de microzonificación sísmica. Esta recomendación técnica abarca especialmente a todas aquellas ciudades de más de 20.000 habitantes que se asientan sobre las franjas de mayor amenaza sísmica en la geografía nacional, las cuales requieren de una planificación urbana rigurosa para mitigar riesgos futuros.
De los mapas a la acción constructiva
El presidente del gremio de geólogos resaltó que estas herramientas técnicas no deben quedarse en simples mapas decorativos o representaciones gráficas abstractas para el archivo de las alcaldías. Por el contrario, instó a las instituciones públicas y privadas a traducir los estudios científicos en criterios prácticos de diseño constructivo, lo que implica una actualización profunda de las normativas de edificación vigentes y el desarrollo de políticas públicas que reduzcan de forma real la vulnerabilidad de la población ante futuros fenómenos de origen natural.

