Las historias horripilantes no son exclusivas de las películas de terror. El martes en la noche, el venezolano Jhonny Rodríguez vivió en carne propia una escena que a cualquiera dejaría estupefacto.
Alrededor de las 5:00 am, escuchó una serie de ruidos en el baño de la planta baja de su apartamento, ubicado en el complejo Miro Brickell. Junto a otra persona intentó identificar de dónde provenían los ruidos, incluso llegando a pensar que se podía tratar de un reptil en el inodoro.
Pero al ingresar al lavabo, se dio cuenta como la pared contigua al apartamento de al lado, presentaba agujeros y de ellos llegaban unas confusas palabras, casi inentendibles.
Pocos segundos después, un dedo de una mano cruzó la pared, saliendo por uno de los orificios, acompañados de las exasperantes palabras: “déjenme salir”.
El ciudadano venezolano, no dudó ni un segundo y llamó a la policía, quien ingresó a su apartamento y tras un intercambio de palabras, procedió a entrar a la casa contigua.
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