La violencia doméstica vuelve a estremecer a Estados Unidos, luego de que un hombre fuera acusado de asesinar a sus padres y provocar un incendio mortal.
El caso involucra a Darius Hazard, de 44 años, quien confesó haber golpeado a sus progenitores antes de rociar gasolina y prender fuego a la vivienda.
La Fiscalía del Distrito de Berkshire informó que Venture y Donald, de 76 y 83 años, murieron tras inhalar humo durante el incendio provocado por su hijo.
Las autoridades señalaron que Hazard abandonó la escena alrededor de las tres de la madrugada, dejando a sus padres atrapados en el interior de la casa.
Violencia doméstica desata tragedia en Massachusetts
La violencia doméstica, reflejada en este crimen, expone la urgencia de políticas públicas más efectivas para prevenir agresiones familiares y proteger a los más vulnerables.
Horas después, un vecino alertó al 911 sobre el incendio en la Calle Francis 77. La policía y los bomberos acudieron rápidamente para atender la emergencia.
Los bomberos combatieron las llamas y hallaron a los padres de Hazard sin vida. El informe forense confirmó que la causa fue inhalación de humo.
Durante la investigación, los agentes descubrieron que Hazard vivía en la casa, pero había desaparecido. Un punto seco en el estacionamiento reveló su reciente partida.
La policía estatal localizó el vehículo de Hazard en un supermercado. Tras confirmar las placas, lo detuvieron y lo pusieron bajo custodia inmediatamente.
Al ser informado sobre la muerte de sus padres, Hazard respondió que ya sabía lo ocurrido y añadió: “Supongo que perdí la paciencia”.
El caso ha generado indignación nacional, pues refleja cómo la violencia doméstica puede escalar hasta convertirse en tragedias irreparables que destruyen familias y comunidades enteras.
Organizaciones sociales han pedido mayor inversión en programas de prevención, apoyo psicológico y campañas educativas que reduzcan la incidencia de violencia doméstica en Estados Unidos.
Este crimen invita a reflexionar: cada vida perdida por violencia doméstica representa un llamado urgente a construir hogares seguros, solidarios y libres de agresiones familiares.

