Un contingente militar de El Salvador arribó a Haití para incorporarse a las labores de búsqueda de cuatro efectivos de su país, reportados como desaparecidos tras ser víctimas de una emboscada perpetrada por bandas armadas en la zona de Santo, en las inmediaciones de la capital.
Los uniformados desempeñaban funciones de asistencia técnica aeronáutica en la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF). En respuesta a la emboscada, la fuerza internacional e integrantes de la Policía Nacional de Haití acordonaron el sector de Croix-des-Bouquets para desarrollar maniobras de rastreo y localización, instando a la población a restringir su movilidad en el área.
Exigencia oficial y contexto de seguridad regional
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, confirmó la activación del dispositivo militar de rescate en la zona, exigiendo la liberación inmediata e indemne del personal desplegado y advirtiendo sobre las repercusiones operativas en caso de que la exigencia no sea acatada.
La GSF, bajo la conducción del mayor general mongol Edernebat Batsuuri, mantiene un despliegue multinacional superior a los 1.000 efectivos avalado por el Consejo de Seguridad de la ONU. Las acciones delictivas atribuibles a los grupos armados registran un saldo de más de 5.700 víctimas entre fallecidos y heridos en lo que va de año, situación que condiciona el escenario institucional previo a los comicios presidenciales y legislativos pautados para el 13 de diciembre.
Fuente: 2001

