El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este viernes que los recursos económicos invertidos por su administración en la ofensiva militar contra Irán se han visto ampliamente compensados por las ganancias obtenidas tras las recientes acciones de Washington en Venezuela.
Durante una rueda de prensa, el mandatario estadounidense sostuvo que el gasto en territorio iraní ha sido «relativamente bajo» en comparación con los beneficios económicos logrados en la nación sudamericana, asegurando que la cifra recuperada multiplica por diez lo gastado.
«Gasté mucho dinero para deshacerme de un arma nuclear, algo que hemos hecho», afirmó Trump al defender el presupuesto destinado a neutralizar el programa nuclear de Teherán. Sin embargo, enfatizó que Washington ha recibido «cientos de miles de millones de dólares» como resultado de su intervención en Venezuela.
Tensión geopolítica y reconfiguración regional
Estas declaraciones se producen en el contexto del conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán —iniciado a finales de febrero de 2026—, caracterizado por ataques a instalaciones estratégicas, incursiones navales y una fuerte escalada de tensión en el estrecho de Ormuz, punto neurálgico para el comercio petrolero mundial.
Por otro lado, el panorama político en Caracas sufrió una reestructuración tras la operación militar estadounidense del 3 de enero, que derivó en la captura y traslado a Nueva York del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, para enfrentar cargos ante la justicia norteamericana.
Tras asumir la presidencia encargada Delcy Rodríguez, ambos países restablecieron formalmente sus relaciones diplomáticas en marzo, dando paso a una etapa de cooperación bilateral centrada en el sector energético.
Acuerdos energéticos clave
El pilar fundamental de este acercamiento comercial se formalizó el pasado 31 de agosto, cuando la Casa Blanca anunció un acuerdo sin precedentes que otorga a la firma North American Blue Energy Partners (Nabep) concesiones por 100 años para explotar 17 campos petroleros venezolanos, con reservas estimadas en 65.000 millones de barriles.
Entre las condiciones pactadas destacan:
- Participación estatal: El Gobierno de EE. UU. mantendrá una participación del 35 % en la empresa matriz de Nabep y derechos preferenciales para la compra de crudo.
- Proyección económica: La compañía prevé invertir hasta 100.000 millones de dólares en infraestructura petrolera.
- Ingresos fiscales: Se estiman pagos por regalías e impuestos que alcanzarán los 200.000 millones de dólares en los primeros 25 años de operaciones.

