La noche del lunes, Maracaibo vivió un emotivo acto con la inauguración de la plaza San José Gregorio Hernández, símbolo de fe y esperanza colectiva, y es que el alcalde Giancarlo Di Martino encabezó la ceremonia, destacando que “Venezuela es exportadora de paz”, una convicción que nace del corazón del pueblo maracaibero.
Ubicada en la emblemática esquina de 5 de Julio con Delicias, la plaza fue construida en alianza entre la alcaldía y la empresa privada Daka.
Durante su discurso, Di Martino pidió a los santos “la paz para el mundo”, recordando el legado pacificador de Bolívar y Hugo Chávez Frías.
El espacio no solo embellece la ciudad, sino que también representa un punto de encuentro espiritual para quienes anhelan armonía y reconciliación.
Además, el alcalde anunció la construcción de otra plaza en honor a San Gregorio, ubicada en la Facultad de Medicina de la Universidad del Zulia.
Este nuevo santuario busca unir ciencia, medicina y espiritualidad, convirtiéndose en un símbolo de fe y trabajo para la comunidad universitaria.
Di Martino agradeció a Daka por su compromiso con la ciudad, resaltando que “esta esquina ya no solo es productiva, sino también espiritual”.
La frase “Venezuela es exportadora de paz” resonó entre los asistentes, quienes celebraron la recuperación de espacios públicos con sentido humano.
El proyecto forma parte de un plan integral para revitalizar parques y plazas, devolviendo a Maracaibo su esencia como capital cultural y espiritual.
Con esta iniciativa, la alcaldía busca fortalecer la identidad local, fomentar el turismo interno y promover valores de convivencia ciudadana.
La paz, según el alcalde, debe ser el eje central de toda política pública, especialmente en tiempos de incertidumbre global y polarización social.
Por ello, invitó a los ciudadanos a cuidar estos espacios, convertirlos en lugares de encuentro y sembrar esperanza en cada rincón de la ciudad.
La frase “Venezuela es exportadora de paz” se convierte en un llamado a la unidad, al respeto y a la construcción de un futuro compartido.
En medio de desafíos económicos y sociales, Maracaibo apuesta por la fe, la cultura y el trabajo conjunto como motores de transformación.
La plaza San José Gregorio Hernández representa más que una obra física: es un testimonio de que la paz también se construye desde lo local.

