
El pasado 26 de abril sucedió un hecho escalofriante que le puso los pelos de punta a más de una persona que estaba en el velorio de una mujer y quien se despertó de un momento a otro golpeando el ataúd en el que la tenían metida apunto de enterrarla.
Esta situación ocurrió en Perú y lo que se sabe, es que la mujer, identificada como Rosa Isabel Céspedes Callaca de 36 años, fue declarada muerta después de haber estado involucrada en un trágico accidente de tránsito junto a su cuñado y sus tres hijos.
La mujer fue trasladada a un hospital donde aseguran que murió por la complejidad de los golpes que recibió en el incidente. Sin embargo, lo que más sorprendió a sus seres queridos fue lo que sucedió el día que se le iba a dar cristiana sepultura.
Familiares y amigos de la mujer organizaron el velorio y decidieron que iba a ser enterrada en el cementerio El Carmen de Ferreñafe, en la ciudad de Chiclayo. Pero, mientras cargaban el ataúd, de un momento a otro comenzaron a escuchar golpes que provenían del interior.
De inmediato, se dieron cuenta que la mujer estaba viva y llamaron de inmediato a las autoridades que la llevaron hasta un hospital de la zona. El administrador del cementerio, Juan Segundo Cajo, dijo que la mujer «abrió los ojos y estaba sudando».
La mujer fue trasladada al Hospital Referencial de Ferreñafe, donde al llegar fue conectada a máquinas para medir su saturación, un médico la examinó y a pesar de que estuvo por algunos segundos marcando niveles, sus signos vitales eran muy bajos y minutos falleció.
Medios locales informaron que la mujer sufría de catalepsia, un estado biológico en el cual la persona yace inmóvil, en aparente muerte y sin signos vitales, no obstante, se halla en un estado consciente, el cual puede, a su vez, variar.
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