El gobierno de Vietnam ha iniciado un plan de evacuación masiva para sacar de sus hogares a unas 500.000 personas ante la inminente llegada del tifón Kajiki, que se espera que toque tierra en la noche de este lunes. La tormenta, calificada por el Ejecutivo como «muy fuerte y muy peligrosa», mantenía vientos de hasta 166 kilómetros por hora a solo 120 kilómetros de la costa.
Como medida de emergencia, las autoridades han ordenado el despliegue de casi 350.000 oficiales y soldados, junto con 8.200 vehículos, con el objetivo de apoyar las tareas de respuesta y asistencia a la población.
El Gobierno ha pedido a los habitantes de las provincias de Quang Tri y Thanh Hoa, donde residen más de un millón de personas, que no salgan a la calle «para evitar riesgos innecesarios». Las precipitaciones ya han comenzado a caer en estas provincias, así como en Hanói, donde se esperan lluvias moderadas e intensas.
El impacto del tifón ha provocado el cierre de dos aeropuertos en las provincias bajo alerta, mientras que en la ciudad de Hue se cancelaron al menos ocho vuelos y se espera que varios más sean reajustados en la zona central del país.
DW / RDN

