La violencia en Altagracia de Orituco estremeció a la comunidad este miércoles, cuando un comerciante fue asesinado a tiros mientras cerraba su ferretería en pleno centro urbano.
Desconocidos interceptaron a Pedro Alexa Torres, propietario de un negocio, en horas de la tarde del 10 de diciembre de 2025, cuando ocurría el hecho.
Según reportes de Notiguárico, los atacantes dispararon más de cinco veces contra el comerciante, dejándolo sin vida.
Los asesinos dejaron un mensaje manuscrito sobre el cuerpo, advirtiendo que “todos los que anden trabajando con los tipos, se van a morir”, generando alarma entre vecinos.
Detectives del Cicpc acudieron al lugar, recolectando múltiples casquillos de bala calibre 9 mm, mientras residentes observaban con temor el despliegue policial en la zona.
Los funcionarios trasladaron el cadáver hasta la morgue del hospital Francisco Torrealba, donde practicaron la autopsia de ley.
Violencia en Altagracia de Orituco preocupa a autoridades locales
La Fiscalía asumió el caso, iniciando investigaciones para determinar responsables y esclarecer las circunstancias que rodearon este crimen contra un reconocido comerciante regional.
Habitantes de la población expresaron preocupación por el incremento de hechos violentos, señalando que la inseguridad afecta directamente la actividad económica y la tranquilidad de la comunidad.
Además, comerciantes de la zona manifestaron temor, asegurando que la violencia en Altagracia de Orituco amenaza la estabilidad de los pequeños negocios y genera incertidumbre.
Fuentes extraoficiales indicaron que el mensaje dejado por los atacantes podría estar vinculado con disputas entre grupos armados.
El Cicpc continúa recopilando pruebas y testimonios, mientras la Fiscalía coordina acciones para avanzar en las pesquisas, buscando frenar la violencia en Altagracia de Orituco.
Este crimen se suma a otros hechos registrados en la región, donde comerciantes y vecinos han denunciado repetidamente la falta de seguridad y vigilancia constante.
La violencia en Altagracia de Orituco se convierte en un tema prioritario para las autoridades, quienes enfrentan el desafío de garantizar protección y justicia.
