El Ministerio de Salud de Chile (Minsal) y el Instituto de Salud Pública (ISP) han iniciado una investigación sobre la muerte de cuatro pacientes pediátricos de nacionalidad venezolana, quienes fallecieron tras la aplicación de anestesia general. La situación fue alertada por la Sociedad de Anestesiología de Chile (SACH), que identificó cinco casos graves en los últimos años, de los cuales cuatro resultaron en deceso.
Las autoridades han revelado un hallazgo clave: tras realizar un análisis genético a uno de los pacientes fallecidos en Chile, se logró identificar la misma rara mutación descrita en un estudio europeo. Según investigaciones similares en España, el uso de anestésicos como el Sevoflurano en pacientes con esta mutación puede alterar la “fosforilización oxidativa de las células cerebrales” y generar un daño cerebral severo.
Según las autoridades chilenas, los niños, previamente sanos, no despertaron en la etapa de recuperación o presentaron un despertar con compromiso neurológico severo, pese a que las cirugías electivas a las que se sometieron no tuvieron complicaciones evidentes. La SACH ha confirmado que no hubo errores en la administración de los fármacos.
Aunque la investigación en Chile se centra en este hallazgo, la Sociedad Venezolana de Anestesiología (SVA) ha expresado su postura sobre el caso. El organismo considera “inapropiado” asumir una predisposición genética en la población venezolana sin investigaciones rigurosas, dada la poca evidencia científica disponible.
En un comunicado, la SVA condenó cualquier forma de discriminación: “Condenamos cualquier rechazo de la población venezolana en otros países que pudiera conducir a la segregación de los servicios sanitarios por causa del gentilicio venezolano o por tener ascendencia venezolana”. El organismo también informó que, hasta la fecha, no existen reportes formales de eventos semejantes en Venezuela.
La autoridad sanitaria chilena, por su parte, ha aclarado que se trata de casos de “ocurrencia infrecuente” y que “los procedimientos anestésicos en la población pediátrica son seguros y se ejecutan conforme a protocolos clínicos validados”. El Minsal y el ISP continuarán las investigaciones para identificar poblaciones de riesgo y revisar los protocolos, con el fin de evitar nuevos casos.
AGENCIAS / RDN

