El tifón Kajiki azotó el centro de Vietnam este lunes con vientos de hasta 130 km/h, causando la muerte de tres personas, dejando 13 heridos y a más de 1.6 millones de hogares sin electricidad. El saldo de víctimas fue reportado este martes por las autoridades, que advirtieron de posibles inundaciones y deslizamientos de tierra en ocho provincias.
El impacto del tifón ha sido devastador en varias zonas, donde los vientos arrancaron los techos de miles de casas y dejaron un rastro de destrucción. En la ciudad de Vinh, soldados y equipos de rescate trabajaron para remover decenas de árboles y piezas de tejados que bloqueaban las carreteras. “Un enorme techo de acero fue arrancado del octavo piso de un edificio y cayó en medio de la calle. Fue una suerte que nadie resultara herido. Este tifón fue absolutamente aterrador”, relató Tran Van Hung, un testigo de 65 años.
La capital, Hanói, también sufrió las consecuencias del temporal. Las fuertes lluvias inundaron varias calles, lo que provocó un caos vial la mañana del martes.
Kajiki se debilitó a depresión tropical después de atravesar Vietnam, y avanzó hacia el oeste sobre el norte de Laos, donde ha provocado la suspensión de los servicios del tren de alta velocidad Laos-China y el cierre de varias carreteras.
Según el Ministerio de Agricultura de Vietnam, más de 100 personas han muerto o desaparecido por desastres naturales en el país en los primeros siete meses de 2025. El gobierno ha señalado que, aunque los tifones son fenómenos estacionales, el cambio climático ha hecho que sean más intensos e impredecibles.
AGENCIAS / ARELYS MUNDA / RDN

