Candidatos con chalecos antibalas, agentes policiales y militares vestidos de traje portando mantas balísticas y caminando a centímetros del presidenciable, avanzadas de inteligencia policial, vehículos blindados, anillos de seguridad con agentes portando armas largas… Esas son las condiciones en las que llega a su final la campaña electoral de segunda vuelta de los candidatos presidenciales Luisa González, de la Revolución Ciudadana (RC), y Daniel Noboa, de la alianza Acción Democrática Nacional (ADN).
Esas mismas condiciones se podrían mantener para los binomios presidenciales de estas dos agrupaciones, incluso, tiempo después de que se den a conocer los resultados finales de laselecciones anticipadas que tendrán su desenlace este 15 de octubre, con la jornada de votación que se dará en Ecuador y en las tres circunscripciones del extranjero donde viven ecuatorianos.
Desde el inicio de la campaña, el tema de seguridad fue una preocupación constante para los candidatos. Para inicios de julio pasado, solo seis de los ocho binomios a la Presidencia de Ecuador habían aceptado contar con seguridad de la Policía, pero para el 20 de agosto siguiente, para lo que fue la votación de la primera vuelta, todos contaban con personal de seguridad, ya sea solo de la Policía y las Fuerzas Armadas o una seguridad mixta, entre privada y pública.
Esta realidad se generó por la situación de inseguridad que atraviesa el país, una serie de ataques a funcionarios públicos electos en los cuales algunos fallecieron, pero principalmente por el asesinato al estilo sicariato del presidenciable de la alianza Construye-Gente Buena, Fernando Villavicencio. La tarde del 9 de agosto pasado, al candidato lo atacó un sicario que le asestó tres balazos en el cuerpo, justo en momentos que se subía a un automotor para abandonar un coliseo ubicado en el norte de Quito, en donde había terminado un mitin político.
Con todo este panorama, inmediatamente se conocieron los resultados de la primera vuelta electoral, los planes de seguridad relacionados con los dos finalistas se reforzaron y aumentaron las operaciones estratégicas. El presidente Guillermo Lasso, el 24 de agosto pasado, disponía que las Fuerzas Armadas se encarguen, de forma inmediata, de la seguridad de González y Noboa.
Dentro del Acuerdo Ministerial 055, de noviembre de 2018, en el que se expide el Reglamento que Norma las Actividades de Protección Pública que Desempeña la Policía Nacional, se establece que los candidatos a la Presidencia y Vicepresidencia de la República deben estar catalogados y considerados como personas a las que se les tiene que brindar seguridad.
Esta norma mantiene un numérico establecido de acuerdo con el nivel de riesgo (amenazas y vulnerabilidades de las personas sujetas a protección), según el porcentual que se establezca dentro del análisis. Dentro del reglamento existen cuatro niveles de riesgo: bajo, medio, alto y muy alto. Para cada uno de estos niveles se ha establecido el número de servidores policiales que le corresponde al funcionario público o al candidato al que se le dará protección.
Para clasificar a una persona con un nivel de riesgo bajo debe tener porcentajes de riesgo que vayan del 1 % al 30 %; para el nivel medio, porcentajes entre el 31 % y el 60 %; para el nivel alto, porcentajes que van del 61 % y al 90 %; y finalmente para el nivel de riesgo muy alto, porcentajes que están entre el 91 % y el 100 %.
Una fuente policial relacionada con el tema de custodia de dignatarios indicó que en este último porcentaje se ubicarían los candidatos Noboa y González, no necesariamente porque han recibido una amenaza directa e inminente, sino ya por el hecho de que aspiran a un cargo de elección popular tan importante en medio de un complejo ambiente de inseguridad en el país.
Ya en el tema de seguridad inmediata, el ministro del Interior, Juan Zapata, ha indicado que por pedido directo del candidato Daniel Noboa su seguridad personal está en manos exclusivamente de las Fuerzas Armadas. Pese a ello, también se ha visto participando del entorno de seguridad un número de guardias que era parte de su escolta privada durante la primera parte de la campaña electoral.
“El candidato Daniel Noboa está al 100 % con una seguridad de las Fuerzas Armadas, sin embargo, nosotros (la Policía Nacional) coordinamos toda la información, la inteligencia, tanto de Fuerzas Armadas y Policía. Estamos abiertos a cualquier colaboración. (…) La disposición del presidente (Guillermo Lasso) fue clara, que reforcemos los equipos, lo hemos hecho y no hemos tenido hasta ahora inconveniente alguno (en esta segunda parte)”, señaló en su momento Zapata.
Respecto de la candidata del correísmo Luisa González, ella contaría también con seguridad de las Fuerzas Armadas, la cual estaría reforzada con personal de la Policía Nacional. Tres oficiales policiales estarían en coordinación con el personal de seguridad de las Fuerzas Armadas.
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