Colombia llama a consultas a su embajador en EE.UU. tras una nueva crisis diplomática provocada por tensiones entre Gustavo Petro y Donald Trump. El presidente colombiano ordenó el regreso de Daniel García-Peña a Bogotá, luego de que Trump anunciara el retiro de ayuda financiera a Colombia.
La decisión se tomó tras fuertes declaraciones del mandatario estadounidense, quien acusó a Petro de fomentar la producción de drogas en el país. Además, Trump prometió imponer aranceles y calificó al presidente colombiano como “líder narcotraficante”, intensificando el conflicto bilateral.
La canciller Rosa Yolanda Villavicencio confirmó que el embajador ya se encuentra en Bogotá y que se evaluarán nuevas medidas diplomáticas. Colombia llama a consultas a su embajador en EE.UU. en medio de una relación bilateral que atraviesa su momento más tenso en décadas.
El detonante fue el hundimiento de lanchas en el Caribe, presuntamente cargadas de drogas, durante una operación militar estadounidense. Petro denunció que la acción fue una agresión injustificada contra civiles y responsabilizó a Trump por la muerte de colombianos inocentes.
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El Ministerio de Relaciones Exteriores anunció que en las próximas horas se informarán las decisiones tomadas tras el llamado a consultas de su embajador EE.UU. Históricamente, Colombia y Estados Unidos han sido aliados en temas de seguridad, pero esta crisis marca un giro preocupante. Analistas advierten que el retiro de ayuda financiera podría afectar programas sociales y operativos antidrogas en territorio colombiano.
Colombia llama a consultas a su embajador en EE.UU. como respuesta firme ante lo que considera una amenaza a su soberanía. La opinión pública se encuentra dividida entre quienes apoyan la postura de Petro y quienes temen represalias económicas.
Organizaciones civiles piden diálogo urgente para evitar una ruptura definitiva entre ambos gobiernos. Este episodio refleja cómo los cambios políticos pueden alterar relaciones internacionales profundamente arraigadas. El gobierno colombiano insiste en que su lucha contra el narcotráfico se basa en un enfoque humanista y no militar.
La comunidad internacional observa con atención el desarrollo de esta crisis, que podría escalar si no se gestiona con prudencia.

