Maracaibo se convirtió en el epicentro energético del país con la llegada del Congreso Internacional del Carbón 2025, un evento que marca un hito nacional.
Desde tempranas horas, miles de asistentes se congregaron en el centro de convenciones, donde autoridades, expertos y trabajadores celebraron el inicio de una etapa productiva.
El ministro Héctor Silva destacó que este congreso nació desde la clase trabajadora de Carbozulia, como símbolo de soberanía y compromiso con el desarrollo nacional.
Además, resaltó que la producción carbonífera aumentó un 156% respecto al año anterior, gracias a un modelo de gestión centrado en el Poder Popular.
Minería ecológica y soberanía energética en el Congreso Internacional del Carbón 2025
Durante su intervención, Silva enfatizó que el nuevo modelo minero prioriza el medio ambiente, impulsando el Plan Nacional de Reforestación en zonas estratégicas.
Este plan contempla la recuperación de 8 mil hectáreas en primera fase, con una meta ambiciosa de 50 mil hectáreas a nivel nacional a futuro.
El Congreso Internacional del Carbón 2025 también abrió espacio para el conocimiento, con ponencias sobre innovación y retos de la carboquímica en el contexto venezolano.
La ingeniera Suher Yabroudi compartió avances en gestión ambiental, mientras el geólogo Eligio González expuso el potencial de la Cuenca Carbonífera de Falcón.
El evento reunió a representantes de más de diez países, generando alianzas estratégicas que podrían transformar la industria carbonífera venezolana en los próximos cinco años.
Los asistentes coincidieron en que este Congreso Internacional del Carbón 2025 no solo impulsa la economía, sino que también fortalece la identidad productiva del país desde sus raíces.
La ciudad de Maracaibo, con su historia minera y su gente trabajadora, se posiciona como referente de innovación y sostenibilidad en el ámbito energético.
Este encuentro no solo celebra logros, sino que también plantea desafíos urgentes: producir con conciencia ecológica y garantizar bienestar para las futuras generaciones.
El Congreso Internacional del Carbón deja una huella profunda en la visión de país, recordándonos que el desarrollo debe ser justo, soberano y sustentable.

