En La Coromoto, la economía participativa local se convirtió en motor de cambio para decenas de emprendedores que buscan orden, apoyo y reconocimiento institucional.
Siguiendo lineamientos del alcalde Héctor Soto, Sedebat y entes municipales iniciaron un plan integral para reorganizar el bulevar y fortalecer la actividad económica comunitaria.
La mesa de trabajo reunió a emprendedores de la calle 171, quienes expresaron sus inquietudes y recibieron asesoría directa sobre el censo tributario y ordenamiento urbano.
Johan Vicuña, director general de la Alcaldía, lideró el encuentro junto al intendente tributario Antony Contreras y representantes de seguridad, geomática y desarrollo económico.
Economía participativa local como eje de transformación comunitaria
Contreras destacó que cumplir las ordenanzas fortalece las zonas productivas, mejora el ornato y garantiza condiciones dignas para quienes trabajan en el bulevar.
“Queremos reorganizar los espacios, impulsar la economía local y brindar herramientas reales a quienes hacen vida en La Coromoto”, afirmó el intendente municipal.
Jesús Manzanero, vendedor de chicha, celebró la iniciativa: “Nos escuchan, nos orientan y nos ayudan a mejorar. Eso nunca había pasado así”, dijo emocionado.
La economía participativa local no solo se mide en cifras, sino en vínculos, confianza y participación activa entre gobierno y ciudadanía emprendedora.
El recorrido posterior por el bulevar permitió evaluar espacios ocupados, definir estrategias de reordenamiento y coordinar el censo tributario con enfoque participativo.
Representantes de Taquilla Única, Polisur y Seguridad Ciudadana acompañaron el proceso, reafirmando el compromiso con el bienestar de los emprendedores locales.
La urbanización La Coromoto se convierte así en ejemplo de cómo la gestión pública puede articularse con las necesidades reales de la economía popular.
Este modelo busca replicarse en otras zonas del municipio, priorizando el diálogo, la planificación y el respeto por quienes dinamizan la economía diaria.
La economía participativa local demuestra que reorganizar no es solo ordenar, sino también reconocer, incluir y construir comunidad desde lo tributario y lo humano.
Cada paso dado en La Coromoto refleja que cuando se escucha al emprendedor, se fortalece el tejido social y se dignifica el trabajo informal.
Este octubre, el municipio sureño apuesta por una gestión que transforma desde lo pequeño, sembrando confianza en cada esquina del bulevar. Porque cuando la economía se conecta con el afecto, florece en cada puesto, cada sonrisa y cada historia compartida.

