Un hombre diagnosticado con cáncer terminal emprendió un viaje de cuatro mil kilómetros para ejecutar un crimen violento. El agresor se trasladó desde Arizona hasta el estado de Alaska para atacar a su expareja.
Asimismo, la policía de Anchorage localizó sin vida a Romaine Clark, de ochenta y siete años, padre de la mujer. El atacante disparó varias veces contra su exesposa en su lugar de trabajo antes de huir.
La víctima logró sobrevivir al ocultarse de las ráfagas y alertar inmediatamente a las autoridades policiales de la localidad. No obstante, el cuerpo del victimario fue hallado posteriormente en una zona boscosa cercana al suceso.
Investigación del crimen violento
El seguimiento permitió identificar a Matthew Becker, de sesenta y un años, como el autor material. Los registros judiciales indican que el sujeto forzó la entrada de la oficina antes de iniciar el tiroteo.
Por su parte, el hermano del fallecido confirmó que el diagnóstico médico reciente detonó una conducta errática y peligrosa. Por lo tanto, los detectives forenses realizan las autopsias de ley para cerrar el expediente criminalístico.
El agresor era propietario de un reconocido club de comedia en Bisbee, donde lo describieron como una persona complicada. La comunidad de Arizona manifestó su consternación ante la planificación deliberada de este acto de venganza familiar.
La ejecución de este crimen violento reaviva el debate sobre la seguridad de las víctimas de acoso tras una ruptura. Las autoridades de Alaska recolectan evidencias balísticas en el sitio donde fue encontrado el cadáver del exesposo.
Violencia de género y salud mental
El Departamento de Policía de Anchorage mantiene bajo resguardo a la sobreviviente para garantizar su integridad física permanente. El apoyo psicológico será fundamental para afrontar la pérdida de su padre en estas circunstancias tan traumáticas.
Se espera que las investigaciones determinen si existieron señales de alerta previa sobre las intenciones del comediante de stand-up.
Finalmente, el crimen violento en Alaska cierra una historia de horror que cruzó gran parte del territorio estadounidense. De esta forma, las leyes buscan castigar simbólicamente estas acciones que vulneran el derecho humano a la vida.

