Una demanda por muerte por negligencia golpea a Royal Caribbean después del deceso de un pasajero en el Crucero Navigator of the Seas en diciembre de 2024. Los querellantes afirman que la tripulación sirvió negligentemente al menos 33 bebidas alcohólicas a Michael Virgil, de 35 años. Como consecuencia, el hombre se tornó agresivo y el personal de seguridad intervino para controlarlo, desencadenando la tragedia posterior.
El equipo de seguridad de la embarcación lo derribó y lo inmovilizó, aplicando compresión en su torso de forma peligrosa. Además, en el procedimiento utilizaron tres latas de gas pimienta y le administraron el sedante Haloperidol, según revelan los documentos judiciales. Por consiguiente, la familia sostiene que esta combinación letal de inmovilización y sedación causó hipoxia y un paro cardíaco, lo que provocó su muerte.
Proceso de Inmovilización en el Crucero Navigator of the Seas
Un médico forense clasificó meses después el fallecimiento de Virgil como homicidio, lo cual representa un giro crucial en el caso. Igualmente, la acción legal acusa a la compañía de ser responsable porque el personal continuó sirviendo alcohol a pesar de que mostraba claros signos de intoxicación. Aparte de esto, denuncian que la reducción de fuerza aplicada por la tripulación de este Crucero Navigator of the Seas fue completamente desproporcionada.
Por otra parte, la demanda busca una compensación económica por la muerte del pasajero, quien viajaba con su prometida y un hijo autista de siete años. Royal Caribbean, por su parte, rehusó comentar los detalles del litigio pendiente, así mismo, afirmó que colabora en la investigación de las autoridades. Sin embargo, sí manifestaron su pesar por el fallecimiento de uno de sus huéspedes en el famoso buque.
Este incidente en el Crucero Navigator of the Seas subraya la necesidad de revisar los protocolos de servicio de alcohol y manejo de situaciones conflictivas. La familia espera obtener justicia tras este episodio fatal en aguas internacionales, además, buscan establecer un precedente claro. En conclusión, el caso sigue abierto en los tribunales estadounidenses.

