Las coaliciones sindicales del magisterio en estados como Barinas, Portuguesa y Lara iniciaron acciones de protesta civil para solicitar formalmente al Ministerio de Educación la reducción de la jornada escolar a tres días por semana.
La medida es planteada como un plan de contingencia frente a las constantes interrupciones del servicio eléctrico que afectan el desarrollo académico en las instituciones educativas del centro y occidente del país.
Las solicitudes han sido consignadas ante las Zonas Educativas y las Inspectorías del Trabajo de las regiones involucradas. Los voceros gremiales sostienen que las suspensiones del flujo eléctrico, que en diversas localidades superan las ocho horas diarias continuas o fraccionadas, impiden el desarrollo de los contenidos programáticos en condiciones aptas.
Impacto en las aulas de clases y postura oficial
Representantes sindicales en el estado Lara expusieron que la falta de electricidad imposibilita el uso de equipos de ventilación en los planteles, elevando la temperatura interna en las aulas de clases. A su vez, en asambleas realizadas en Barinas, el sector docente manifestó que las interrupciones del servicio durante el periodo nocturno alteran las horas de descanso de la comunidad escolar.
Las manifestaciones del gremio educativo se han extendido a entidades como Carabobo, Aragua y Mérida. En relación con las fallas reportadas en la red nacional, la administración central atribuyó el incremento de la demanda eléctrica a la reactivación de la actividad económica y a la ola de altas temperaturas registrada en el país, asegurando que se evalúan mecanismos para la estabilización del suministro.
Fuente: 2001

