Con un multitudinario despliegue de ritmo, vestimentas multicolores e identidad popular, el Centro Histórico de Maracaibo fue escenario del gran Pasacalle de Burriquitas. El evento conmemoró el décimo aniversario de la declaración de esta expresión folclórica como Patrimonio Cultural Nacional.
La jornada festiva congregó a delegaciones provenientes de seis municipios de la entidad (Maracaibo, San Francisco, Mara, Lagunillas, Santa Rita y Cabimas), en un esfuerzo conjunto entre la Dirección de Cultura de la Alcaldía Bolivariana de Maracaibo, el Ministerio del Poder Popular para la Cultura en el Zulia y la Secretaría de Cultura del Gobierno regional.
Un recorrido por el corazón patrimonial
El trayecto dancístico inició en las inmediaciones de la histórica Casa de la Capitulación y avanzó por los puntos más neurálgicos del Casco Central: la sede de la Alcaldía Bolivariana de Maracaibo y el Consejo Legislativo del Estado Zulia (CLEZ), hasta finalizar en la plaza Bolívar, frente a la Gobernación del estado Zulia, donde residentes y visitantes disfrutaron de la muestra folclórica.

Rumbo al reconocimiento internacional
Durante la actividad, voceros culturales y autoridades locales destacaron la trascendencia de preservar las raíces populares y la proyección internacional de esta manifestación.
«Celebrar una década del baile tradicional de las burriquitas como Patrimonio Cultural es un acto de alegría, paz y renacer a través de la cultura. Ver a las burriquitas tomar el Centro Histórico, uniendo a seis municipios hermanos, demuestra que el trabajo articulado rinde frutos», afirmó Ramón Colina, director de Cultura del municipio Maracaibo.
Por su parte, Hayde González, integrante del movimiento de Burriquitas del Zulia, recordó que la declaratoria nacional ocurrió el 21 de octubre de 2016 y enfatizó que el gremio avanza en el expediente para aspirar al reconocimiento de la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Asimismo, representantes del movimiento, como la bailarina Yeslany Ávila, resaltaron el valor identitario de la comparsa, mientras que la participación infantil estuvo representada por niñas de las comunidades formadas en talleres locales, garantizando así el relevo generacional de la tradición.
A la llegada del pasacalle al Palacio de Gobierno, la comitiva fue recibida por la primera dama del estado, Rosellyn de Caldera, quien reafirmó el compromiso institucional de acompañar a los cultores populares e impulsar el rescate de los espacios públicos del Casco Histórico marabino.


