Por Soc. Enrique Parra
La derecha radical cartelizada en la plataforma unitaria democrática (pud), decidió tácticamente frente a la convocatoria del CNE al Simulacro Electoral Nacional, abstenerse de concurrir a dicha actividad oficial en el marco del proceso electoral del 28 de julio de 2024, para elegir al Presidente de la República Bolivariana de Venezuela.
Tal comportamiento abstencionista fue concebido como una jugarreta para causar un pretendido vacío en los Centros de Votación, al presumir que dejaría de asistir el fantasioso 80% del electorado nacional que pregonan poseer.
De modo que la imaginaria minoría de electores en la base de apoyo a la candidatura de Nicolás Maduro, quedaría evidenciada en Centros de Votación desasistidos, lánguidos y desolados.
Obviamente se trata de una nefasta argucia, con la que lograrían enviar a los gobiernos enemigos del país, la sustentación del fraude anticipado que vienen anunciando. A pesar de tener candidato y andar en campaña electoral.
Ante tan desacertada maniobra opositora, la respuesta de la evolucionada realidad política electoral de Venezuela no se hizo esperar, el Pueblo Bolivariano y Chavista salió masivamente con entusiasmo, en paz y mucha alegría a desbordar con su presencia patria todos los Centros de Votación, hasta entrada horas de la noche.
Tal adefesio político solo es posible concebir desde la prepotencia de esa ultraderecha, que yace poseída psíquicamente por un persistente complejo clasista de superioridad, el cual también refleja en sus inciertas proyecciones electorales.
Definitivamente se volvió a equivocar la ultraderecha desnacionalizada y otra vez la fuerza mayoritaria del pueblo democrático, la derrotó.
Maracaibo, 01/07/2024

