El gobierno de los Estados Unidos anunció este martes un reforzamiento sustancial de sus sanciones económicas contra Cuba, implementando nuevas restricciones que impactan directamente las operaciones financieras internacionales de la isla y limitan de forma severa los permisos de viaje para ciudadanos estadounidenses. Las medidas, diseñadas para incrementar la presión económica sobre el gobierno cubano, marcan un nuevo punto de inflexión en las complejas relaciones bilaterales entre Washington y La Habana.
Bloqueo a transacciones financieras y al sector privado
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), perteneciente al Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, detalló que las nuevas directrices prohíben de manera explícita las transacciones financieras de carácter indirecto con entidades cubanas que se encuentren sancionadas. Esta medida apunta con especial énfasis a las corporaciones vinculadas con el aparato de seguridad del Estado y a Gaesa, el poderoso conglomerado económico administrado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba.
Asimismo, la OFAC dejó sin efecto la autorización para las transacciones conocidas como «U-Turn». Este mecanismo, que había sido habilitado en 2024, permitía a las instituciones bancarias bajo jurisdicción estadounidense procesar transferencias de fondos en dólares que involucraran a Cuba, siempre y cuando los pagos se originaran y tuvieran como destino entidades fuera de los Estados Unidos y no implicaran a ciudadanos de ese país. Con esta revocación, se busca cerrar una de las principales vías de flujo de divisas hacia la economía de la isla.
Impacto en el incipiente empresariado cubano
El nuevo paquete de medidas también revierte políticas previas destinadas a fomentar la actividad económica independiente en Cuba. La normativa suprime la autorización que permitía a los bancos estadounidenses abrir y mantener cuentas bancarias a nombre de ciudadanos cubanos que operaran como emprendedores del sector privado. Esta facilidad financiera había sido establecida bajo la administración del expresidente demócrata Joe Biden con el propósito de respaldar a las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) frente al monopolio estatal.
Restricciones a los viajes y tensiones diplomáticas
En el ámbito de la movilidad, las regulaciones de la OFAC suprimen o limitan varias de las categorías de viaje que habían sido flexibilizadas previamente. Los viajes de intercambio cultural, catalogados bajo la modalidad de «persona a persona» (people-to-people), así como la asistencia a conferencias académicas y reuniones de negocios en territorio cubano, requerirán a partir de ahora una autorización específica y rigurosa por parte de las autoridades estadounidenses, revirtiendo las políticas de apertura promovidas inicialmente durante el mandato de Barack Obama.
Este endurecimiento de las sanciones coincide con un periodo de alta tensión diplomática tras el retorno de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos. La administración republicana ha reiterado que el gobierno de Cuba representa una amenaza para la seguridad nacional estadounidense. Estas medidas se suman al bloqueo petrolero de facto impuesto desde principios de año, el cual ha limitado severamente el suministro de combustible a la isla de 9,4 millones de habitantes, agravando la crisis energética y económica que padece la población cubana.

